TAIPÉI [EFE]. El ex presidente taiwanés Chen Shui-bian, encarcelado desde el miércoles como presunto autor de varios delitos de corrupción y lavado de dinero, mantiene una huelga de hambre en protesta por su detención.
"Chen no come desde que entró en el Centro de Detención de Taipéi, solo bebe agua, y ha decidido dejar de comer en protesta", anunció ayer su abogado Cheng Wen-lung.
El Tribunal Superior de Taiwán confirmó también la condena de siete años de prisión y la multa de 27.300 dólares contra Chao Chien-ming, yerno del ex presidente Chen Shui-bian.
Chao fue condenado por pasar información confidencial sobre empresas a su padre y amigos, que las utilizaron para lograr ganancias en la bolsa taiwanesa.
El padre de Chao, Chao Yu-chu, fue condenado a nueve años y a una multa por enriquecimiento ilícito con información confidencial, lo que reduce en medio año la sentencia original del tribunal de primera instancia.
El ex presidente, estandarte visible de los taiwaneses que no quieren que la isla se convierta en una parte de China, asegura que es inocente de todos los cargos y que su detención es una persecución y venganza política.
El independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), del que Chen fue presidente, se opone a la detención por considerar que es innecesaria y humillante.
El portavoz de la Fiscalía Anticorrupción que lleva el caso del ex mandatario, Chen Yun-nan, afirmó que nadie ha intervenido en este caso y que ha seguido el curso legal.
Chen, el primer presidente taiwanés encarcelado, afronta cargos de cohecho, malversación, falsificación de documentos, lavado de dinero y ocultación de documentos oficiales.
La reclusión de Chen es el punto final de una larga historia que comenzó a finales del 2006, con acusaciones de que la primera dama Wu Shu-chen había recibido millonarios regalos a cambio de favores oficiales.
Wu y Chen se enfrentan a cargos por falsificación de documentos y apropiación indebida de un fondo presidencial de aproximadamente 450.000 dólares, después de descubrirse, a finales del 2006, que las facturas utilizadas para justificar los gastos no eran las correctas.
EL DATO
Excusa
El ex mandatario asegura que el dinero (del que se lo acusa de no dar cuenta) fue utilizado en la diplomacia secreta de la isla y por eso no se pudieron utilizar las facturas correctas.