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PUNTO DE VISTA

No generemos una inflación artificial

Por Eduardo Farah. Ingeniero*

A partir del 1 de noviembre entró en vigencia una nueva alza de tarifas eléctricas, dispuesta por el Osinergmin, que fluctúa entre 10% para el sector doméstico y 20% para el industrial. ¿La justificación? Para el regulador, la causa sería el alza que sufrieron hace tres meses el tipo de cambio, el precio internacional del petróleo y la inflación, variables que hoy se encuentran a la baja. Para nosotros no existe justificación.

Pero hay más. Según el propio regulador, tuvieron que aplicar una fórmula establecida por ley que tiene entre sus principales componentes el diésel y el petróleo residual, combustibles que han caído en el mercado internacional. Así las cosas, no comprendemos cómo el Osinergmin no evalúo este nuevo escenario, o en su defecto, no analizó una posible modificación de la fórmula antes de decretar el alza, más aun cuando el 55% de la energía eléctrica del país se genera con recursos hídricos (agua). Sobre ese tema nada ha dicho el regulador.

Ahora bien, el incremento de las tarifas eléctricas va a golpear a todos, tanto al ciudadano común como a las empresas, grandes o pequeñas. En el caso del ciudadano común, este no solo pagará más por el servicio de electricidad, sino también cuando adquiera cualquier producto de consumo masivo que demande el uso de energía en su proceso productivo, en el supuesto de que las empresas trasladarían este mayor costo al consumidor. Es decir, se verá doblemente afectado. Y, lo que es peor, se generará una inflación artificial, lo que significa que pasaremos de la inflación importada a una artificial.

Por el lado de las empresas, la situación es más compleja, pues el incremento podría superar el 40%. ¿Cómo así? De acuerdo con la Ley de Concesiones Eléctricas, hay clientes libres, que son aquellos cuya demanda de energía supera un megavatio (MW) de potencia (la mayoría de grandes empresas de consumo masivo se sitúa en este segmento) y clientes regulados, aquellos cuya demanda no supera el MW. Para los últimos, el incremento será de 20%, pero para los libres, superará el 40%. Un monto excesivo y que atenta contra la competitividad de la empresa nacional.

Al margen de reservarnos el derecho de iniciar acciones legales, creemos que los organismos públicos deben efectuar un análisis técnico pero, sobre todo, real de los indicadores antes de adoptar medidas que afecten la economía de todos los peruanos. Si para ello es necesario revisar el accionar de los reguladores, ha llegado el momento de hacerlo.

* PRESIDENTE DE LA SNI

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