MUNDO
Por Erik Struyf Palacios / Yolanda Vaccaro
BRUSELAS / MADRID. Los graves estragos que empieza a sentir el mundo producto de la crisis financiera global han obligado a las 20 principales economías del planeta a reunirse en Washington en busca de fórmulas que ayuden a terminar con la incertidumbre de los mercados.
La Unión Europea (UE) lleva a la capital estadounidense un ambicioso pliego de reclamos, el cual contiene principios, medidas concretas y hasta un plazo para comenzar a aplicarlas. Y será un combativo presidente de turno de la UE, el francés Nicolas Sarkozy, el encargado de exponerlo y defenderlo en Washington.
En vísperas de la reunión del G-20, Sarkozy mantenía ese tono fogoso frente a la crisis que le ha permitido recuperar cuotas de popularidad en su país y hacerse querer en el resto de Europa: "El dólar ya no puede pretender ser la única moneda en el mundo", espetó el jueves.
El viernes de la semana pasada, después de haber discutido con sus 26 homólogos de la UE la postura que Bruselas llevaría a Washington, el otrora ultraliberal, desrregulador y proestadounidense había dicho ante la prensa: "Los tiempos en que había una sola moneda, una sola dirección y que todos asentíamos se acabaron".
Sarkozy, en nombre de la UE, exigió verdaderas reformas: "Europa irá a Washington con la voluntad de defender una línea, la línea de la transparencia y la refundación"; "pedimos que se nos escuche y rápido"; "no estoy yendo a participar en una cumbre de mundanerías, los europeos no se contentarán con un par de principios vagos", advirtió el presidente francés.
Pese a las diferencias, la cumbre de los países europeos del pasado viernes 7, convocada para pactar una posición común, arrojó un documento bastante concreto y ambicioso.
"Ninguna institución financiera, ningún segmento del mercado, ninguna jurisdicción debe escapar a una regulación proporcional y adecuada o al menos a la vigilancia", dice el texto que pondrán sobre la mesa del G20.
La UE abogará por la regulación de los paraísos financieros, y por la instauración de un código de conducta para el sector financiero que evite los riesgos excesivos y la especulación desaforada.
Al Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que se le doten de los recursos e instrumentos adecuados de modo que sea capaz de ejercer la vigilancia macroeconómica, de restablecer la confianza en momentos de crisis y de salir en auxilio de los países en dificultades.
Además, la UE propondrá un plazo de cien días para la organización de una segunda cumbre que sirva para evaluar lo avanzado y para implicar al nuevo presidente de EE.UU., Barack Obama, en el proceso de reformas.
LA SILLA DE ESPAÑA
Los españoles, sobre todo los periodistas de los medios de comunicación que no comulgan con el Gobierno, se han burlado en diferentes tonos de la insistencia de su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, de estar en la Cumbre del G-20. ¿Realmente en Washington se va a refundar el sistema económico mundial? ¿Era verdaderamente tan importante estar allí y pasar el bochorno de rogar por una silla?
La polémica se atizó cuando el periódico francés "Le Figaro" publicó que Rodríguez Zapatero ofreció a Nicolas Sarkozy, quien le ha cedido la silla en la cumbre, cualquier cosa a cambio de ello.
Bochornos aparte, España llega a la cita con una situación económica preocupante. Rodríguez Zapatero ha reclamado su puesto en la cumbre argumentando que España es la octava economía mundial por volumen de PBI. Sin embargo, según los valores estimados por el FMI, el PBI nominal per cápita de España estimado en dólares estadounidenses figura en el puesto 25.
La economía del día a día en este país atraviesa su peor momento en los últimos 20 años. Ayer se supo que el PBI ha sufrido su primer retroceso en 15 años: según el Instituto Nacional de Estadística, retrocedió 0,2%.
España acaba de volver al puesto número uno en la lista del desempleo de la UE, con un 11,3%. La Asociación Española de la Banca calcula que el 17% de los españoles y residentes económicamente activos estará desempleado a finales del 2009.
AMÉRICA LATINA
El Grupo de Río, a través de Argentina, Brasil y México, pedirá en la Cumbre del G-20 que se evite una contracción drástica de los recursos financieros para los países en desarrollo, según declaraciones de la canciller mexicana, Patricia Espinosa.
"Los países latinoamericanos llevaremos las preocupaciones de la región. Que esta crisis financiera no redunde en una contracción drástica de las fuentes de financiamiento para los países en desarrollo", dijo el jueves.
Como parte de un grupo de países emergentes, Argentina, Brasil y México son los únicos de América Latina que asistirán.
4China busca asegurar su estabilidad
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. La prioridad de China en la reunión del G-20 será proteger su economía. Su cancillería declaró ayer: "En primer lugar hay que poner nuestra propia casa en orden y asegurar la estabilidad interna". Sin embargo, señaló que Beijing está dispuesto a realizar aportes significativos, junto con otros gobiernos.
El primer ministro británico, Gordon Brown, quiere que Beijing use sus dos billones de dólares en reservas para reforzar los créditos de emergencia del Fondo Monetario Internacional.
China afirma que sus recursos son limitados y que debe centrar sus esfuerzos en la solución de los problemas internos. Para esto, se ha propuesto combatir la ralentización de su crecimiento, que cayó a 9% en el tercer trimestre, el más bajo en cinco años. Pero el panorama no es sombrío. En el 2007 el PBI de China creció 11,9%. El superávit comercial chino registró un nuevo récord de US$35.200 millones en octubre.
A pesar de la crisis global, las exportaciones continuaron subiendo en octubre, aunque a un ritmo más lento, pero tal situación fue compensada por una drástica ralentización de las importaciones. El país reporta un retroceso del consumo y, en consecuencia, una disminución de la inflación.
En este contexto, Beijing puso en marcha su plan de inversión por casi US$600 mil millones hacia el 2010, en sectores como vivienda, infraestructura rural, transporte y mejoras en el suministro de agua y luz, etc.
CLAVES
La reunión de los más poderosos
1. El foro de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales, el G-20, está integrado por la Unión Europea, el Grupo de los Siete (G-7, formado por EE.UU., Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), Corea del Sur, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudí, Sudáfrica, Turquía y Rusia.
2. Por invitación de Francia, también estarán España, Holanda y República Checa.
3. El grupo acapara alrededor del 90% de la economía mundial. Ante la crisis, se decidió que esta reunión albergue a los líderes de los países.