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ANÁLISIS. RELACIONES CON EL DRAGÓN

China: amenaza o salvación

En medio de la crisis económica que afecta a Estados Unidos, China aprovecha la oportunidad y ha decidido afianzar su interés hacia los países de América Latina

Por Patricia Castro Obando. Corresponsal

BEIJING. Cuatro años después de su primera gira por América Latina en el 2004, el presidente chino, Hu Jintao, regresa por tercera vez a la región que, pese al tiempo transcurrido, se empeña en mirar al gigante asiático a través de una peligrosa dicotomía: China como amenaza o China como salvación.

En medio de una crisis financiera mundial, Beijing considera que es el mejor momento para volver a Latinoamérica. Según Octavio Fernández, experto mexicano en diplomacia china, "dentro de la lógica dialéctica china, crisis no solo es riesgo, también es oportunidad. Históricamente, América Latina ha dependido mucho de EE.UU. Pero la crisis financiera ha creado una burbuja en la cual el poder que tiene EE.UU. sobre Latinoamérica disminuye, mientras que el de China crece. En este contexto de relativa debilidad estadounidense, China ve la oportunidad de seguir estrechando los lazos con los países de la región".

En el 2004, el presidente Hu visitó Brasil, Argentina, Chile y Cuba, a propósito de la reunión del APEC en Santiago. Al año siguiente, después de viajar a Estados Unidos y Canadá, arribó a México. Ahora, tras su participación en Washington, desde mañana se encontrará en Costa Rica, de ahí se dirigirá a Cuba y finalmente, llegará al Perú el miércoles para asistir al Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) en Lima. En su camino de regreso a Beijing, hará una escala en Grecia.

Costa Rica es el primer país de Centroamérica que ha establecido relaciones diplomáticas con China y las ha roto con Taiwán. Cuba fue la primera nación de América Latina que formalizó lazos diplomáticos con el país asiático en 1960, mientras que Perú, según publica la agencia de noticias Xinhua, "es uno de los más importantes receptores de inversión china en esta región".

En Beijing, varias personalidades de ambos países ya están comentando con optimismo el futuro TLC entre Perú y China, el cual podría suscribirse este miércoles --el mismo día de la llegada del presidente Hu a Lima--, durante el encuentro entre los mandatarios. Hace cuatro años en Santiago, en un foro similar, Chile y China oficializaron su TLC bilateral.

"Estoy seguro de que la pronta suscripción del TLC, así como el nuevo nivel de asociación estratégica, además de la sólida situación actual de la economía peruana, serán los factores determinantes que permitirán un desarrollo productivo y de mutuo beneficio de nuestras relaciones con China", declaró el embajador peruano en Beijing, Jesús Wu.

El jefe de la misión diplomática adelantó que "el acercamiento económico entre Perú y China quedará demostrado con los planes y proyectos que ambos países desarrollarán a partir del nuevo nivel de asociación estratégica que será anunciado en Lima".

La incógnita es qué sucederá con los productos peruanos de agroexportación. Desde el inicio del diálogo, el equipo chino los incluyó en la lista de productos que no serían desgravados. Según Jiang Shixue, subdirector del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, "la economía china aún se basa en su agricultura y la población rural representa más del 60%. Por eso, el gobierno mantiene una actitud cautelosa respecto a la apertura del mercado chino a los productos agrícolas del exterior".

LIBRO BLANCO
En vísperas de la gira del presidente Hu, China presentó un Libro Blanco sobre América Latina y el Caribe, en el cual fija las pautas que seguirá en los próximos años para incrementar sus relaciones con esta región. En el 2003, el gigante asiático emitió su primer Libro Blanco sobre la Unión Europea, y en el 2006, sobre África.

El Libro Blanco promete discutir "posibles reducciones de deuda en la medida de las capacidades de China". Yang Wanming, director de América Latina y el Caribe de la cancillería china, comentó que Beijing brinda una importante asistencia económica a los países de la región con bajo nivel de desarrollo.

Yang aseguró que las autoridades están listas para estudiar todas las formas de colaboración con el fin de lograr la reducción o la condonación de sus deudas con la nación asiática. Como ejemplo se refirió a la instrumentación de un plan para la reducción de la deuda de Bolivia con China.

El año pasado, el comercio bilateral llegó a 102.570 millones de dólares según las aduanas chinas. La cifra supera los 100.000 millones de dólares que fijó como meta el presidente Hu durante su primera gira a Latinoamérica. El objetivo planteado en el 2004 tenía como plazo hasta el 2010 pero se alcanzó tres años antes.

Para Jiang Shixue, el vertiginoso crecimiento del comercio bilateral se trasladará en el futuro a otros sectores como las finanzas. "La cooperación chino-latinoamericana en materia financiera aún se encuentra en una fase inicial, pero vemos amplias perspectivas para su futura evolución", comenta.

Según dice, el ingreso reciente de China como miembro pleno del Banco Interamericano de Desarrollo ofrece una plataforma de oportunidades para ambas partes en el ámbito del comercio y la inversión. "En la próxima década las inversiones chinas en la región podrían crecer hasta un 20% anual", pronostica.

Sin embargo, Octavio Fernández considera que los vínculos de Latinoamérica con China no deben apoyarse solo en una base económica: "China no va a rescatar a ninguna economía latinoamericana. No es su responsabilidad ni está en la capacidad de hacerlo. Tampoco viene a suplir el papel de EE.UU. en la región".

De acuerdo con el experto mexicano, "el documento busca estimular el interés de las economías latinoamericanas para que diversifiquen sus propias estrategias de crecimiento y las compatibilicen con las chinas". Fernández insiste en que los países de la región aún no tienen una estrategia diplomática para relacionarse con Beijing.

"Desde la fundación de la República de China, en 1949, el Gobierno Chino creó una estrategia diplomática para estrechar lazos con Latinoamérica", explica Fernández. "Cuando estableció relaciones con los países latinoamericanos en los 70, China ya había invertido al menos veinte años en el conocimiento de la región. Latinoamérica partía de cero".

Mañana
Entrevista exclusiva al presidente chino, Hu Jintao.

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