Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

LA SEMANA QUE PASÓ

Puro contraataque y cero autocrítica

Por Pedro Ortiz Bisso

Nadie puede negar la inmensa obra física realizada por la gestión Castañeda, acaso una de las más importantes en los 453 años de existencia de nuestra tres veces coronada villa, pero lo que no pocos también tendrán que admitir es lo difícil que resulta en la Municipalidad de Lima reconocer algún error.

El último martes, la defensora del Pueblo, Beatriz Merino, expuso una serie de sugerencias para mejorar el tránsito en la capital, en cuyas calles mueren cada año 660 personas. Con ese fin, le pidió a la comuna metropolitana asumir las responsabilidades que le competen: es decir, acabar con el caos que los limeños padecemos a diario. Tan simple como eso.

La respuesta desde el palacio municipal estuvo a la altura de sus antecedentes: el gerente de transportes, Javier Baraybar, señaló que "es fácil hacer informes desde el escritorio" y el alcalde no perdió la ocasión de echar más ají al calificar al informe de inexacto y acusarlo de tener un cariz político. Puro contraataque y cero autocrítica.

La municipalidad dice tener definido el sistema de transporte de la ciudad y haber logrado poner en marcha una serie de obras viales pese a sus escasos recursos. Baraybar afirma que el plan es "solucionar el tránsito de Lima de modo global". ¿Pero esa 'solución global' se logra solo con obra física?

El caos del transporte urbano se debe, sobre todo, a la ausencia de autoridad. De poco servirá tener corredores exclusivos para ómnibus, decenas de intercambios viales y flamantes calles pavimentadas, si las señales de 'Pare' son un adorno que se oxida y los puentes peatonales, moles de concreto a cuyos pies sigue muriendo gente atropellada.

El enfoque, efectivamente, debe ser integral. Sin embargo, además de nuevas vías expresas necesitamos calles mejor señalizadas, semáforos que funcionen y una intensa campaña de seguridad vial que sensibilice y eduque tanto al conductor como al peatón.

El trabajo es en varios frentes y con muchos actores (la policía de tránsito, comunas distritales, colegios, etcétera), pero bajo un solo liderazgo, y ese le corresponde a la Municipalidad de Lima. Tan simple como eso.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook