Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

TORNEO CLAUSURA

Matute empujó a íntimos a la victoria

Alianza logró un sufrido pero importante triunfo de 2-1 ante el José Gálvez. El apoyo de la hinchada fue vital.

Por Elkin Sotelo C.

Imagino los años 70 u 80 cuando el fenómeno de la televisión todavía no compraba las butacas de los estadios ni la fidelidad de los aficionados. Imagino ese estadio de Matute atiborrado de hinchas, exagerando su pasión apenas con una radio de transistores en las manos, pero con los ojos en el campo y la garganta asustando. Imagino que Cubillas, Cueto y compañía asumían la normalidad de jugar ante una multitud y ganando muchas veces gracias al calor de su pueblo.

La presentación de los íntimos ayer fue una imagen retro. O casi. En las calles el barullo se propagó por toda la ciudad y la energía y solidez que no tiene el equipo de Richard Páez la puso la presencia de todos los que aman esa camiseta blanquiazul condenada por estos días al sarcasmo y a la ironía de sus rivales de siempre.

Esa imagen retro, al mejor estilo de los tiempos de grandeza del club, sirvió para que los jugadores comprendieran --al menos-- un capítulo de la historia aliancista y endurecieran sus piernas para no caer. Solo así pudo ganar Alianza y ahora pretende que el destello impactante que fue ver un estadio en masa no se apague hasta el fin del campeonato. O nunca más.

No puede decirse que la estrategia de Richard Páez brilló; por el contrario, sigue llevando a todos al sufrimiento. Esta vez hubo mucho más coraje que en semanas anteriores, más conciencia de que ya dejó de ser broma el tema de la baja y que sin sudor no habrá salvación posible.

El 1-0 que marcó Carlos Fernández a los 8' fue después de recibir un envío de Wilmer Aguirre; el volante llegó al área a toda velocidad y no lo pensó dos veces para rematar cruzado y fuerte.

El 2-0 fue del 'Zorrito' a los 60', impreciso minutos antes, pero capaz de dar una media vuelta y dejar estupefacto al golero Muro.

El argentino Velásquez puso nervioso a todo el estadio a los 69' porque de un potente derechazo venció a Libman, quien se convirtió en figura al final al atajarle un cabezazo a Estigarribia.

Imagino que Alianza se salva y comienza pronto una nueva historia. Pero no. Sin sufrimiento no hay vida, no hay Alianza.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook