La oficina del diseñador Renzo Cordano sorprende, de entrada, por el contraste. Está ubicada en un edificio tradicional de Miraflores y llama la atención la modernidad que se respira al cruzar su puerta. Dominado por el color blanco, Cordano aprovecha la iluminación natural de este ambiente, que viene de un gran ventanal, y agrega luminarias empotradas en el techo, siempre con luz 840 que se complementa con dicroicos (para resaltar una obra de arte en particular) y lámparas con un diseño sobresaliente o que cumplen funciones específicas en los escritorios (apoyo a la hora de trabajar).
Los tres ambientes de la oficina están separados por estructuras hechas de acrílico y vidrio arenado de mediana altura que cumplen una doble función: dividir y almacenar.
Cordano ha optado por incluir piezas de diseño y color, como los marcos de un cuadro, un perchero con una llamativa base de azul y gris, y miniaturas de sillas famosas que refrescan el ambiente y resaltan en la prolijidad de la oficina. Se buscó también integrar piezas de distintas épocas. Ahí encontramos un escritorio de los años 50 y un divisor de ambientes en forma de alga, creación de Ronan y Erwan Bouroullec para la marca Vitra.
Además de un diseño funcional, la oficina tiene áreas bien definidas. Están la zona de trabajo, la de impresión y hasta una pequeña salita con muebles hechos a escala para recibir a los clientes.
REMODELACIÓN
Un toque cálido en el trabajo
La arquitecta Beatriz Pestana recibió la misión de transformar una casa sanisidrina en una oficina. En esta remodelación se trataron de conservar algunos espacios, de adaptarlos y de ordenarlos a partir de la estructura anterior.
Así, lo que antes era la zona de servicio de la casa se despejó y se convirtió en el ingreso de la oficina. "Quería eliminar la idea de que estos ambientes tienen que ser fríos. Ahora es un lugar agradable, con buena iluminación, áreas verdes y una vista para contemplar porque todos los ambientes dan hacia un jardín", dice la arquitecta Pestana.
Gracias a esta idea, la sala de directorio (que vemos en la foto superior) nos hace sentir como en una casa y lejos del 'acartonamiento' de algunas oficinas.
La fachada del inmueble experimentó un cambio radical en su diseño. Hasta antes de la remodelación parecía una vivienda más de la zona. Luego, se le agregó un piso y se le dio un acabado de vidrio que no solo le brindó modernidad, sino que lo alejó del aspecto familiar, lo que lo hace resaltar entre las otras construcciones.
NOVEDOSA DISTRIBUCIÓN
Guiados por el feng shui
Guiados por los conceptos del feng shui a pedido de sus clientes, los arquitectos Horacio Goitre, Mateo Liébana y Gonzalo Zegarra, de Vicca Verde, crearon esta oficina de 687 m2 en la que las áreas están integradas y a la vista, lo que genera una sensación de amplitud. Bajo esos mismos preceptos, las columnas y las esquinas debían ser redondeadas, y las sillas en las oficinas de gerencia no podían dar la espalda a la puerta o a la ventana.
Se incluyeron cenefas en el techo que marcaban las diferencias entre cada área. Y, para optimizar los espacios y evitar tener dos salas (una de reuniones y otra de directorio), se creó una sola con una puerta corrediza que las divide o une según las necesidades.