La llegada del presidente George Bush al Perú puso en ejecución un plan especial de seguridad con la participación de 2.500 policías, miembros de la FAP y de la Marina de Guerra que utilizaron 40 autos policiales, dos helicópteros, seis aviones y tres barcos.
Por si fuera poco, la seguridad del mandatario de EE.UU. fue estimada en 400 personas, entre agentes de la CIA y del FBI, infantes de Marina y personal antinarcóticos.
La delegación de Bush llegó en tres aviones Boeing. Ya en tierra, el desplazamiento de Bush del Grupo Aéreo No. 8 al hotel Marriott, en Miraflores, donde se aloja, fue en doce vehículos, entre ellos limusinas blindadas que lucían la misma placa y el mismo color por precaución. A lo largo de las avenidas Faucett y La Marina hubo patrulleros y agentes policiales a pie y en motocicletas.
UNA MUJER DETENIDA
A las 7 p.m., la policía detuvo a una mujer de 61 años que logró avanzar hacia la entrada del hotel Marriott, en momentos que salía el presidente chino, Hu Jintao, luego de reunirse con Bush. Cuando los agentes de seguridad le cerraron el paso, la mujer --llamada Augusta Martínez Barco-- se puso a insultarlos y sacó un llavero con una pequeña navaja. Ella fue llevada a la comisaría de Miraflores. La policía cree que sufre de una enfermedad mental.
El robo de tres vehículos oficiales peruanos entre el miércoles y el jueves obligó a la PNP a extender los anillos de seguridad y revisar autos y personas cien metros antes de lo previsto. Se temía que fueran usados en atentados. También preocupó el hallazgo de una granada de guerra en un jardín de la Av. Velasco Astete, a la espalda del Pentagonito.