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ENTREVISTA VIBRAMATIC

"Hay que crecer sobre la marcha"

Por Iana Málaga Newton

"Solo los emprendedores sacan ideas de donde otros ven piedras". Esa es el lema que Hedwin Maguiña, gerente general de Vibramatic, dice que ha conservado hasta en los momentos de crisis. Y vaya que le sirvió. Maguiña nació en Huaraz y al cumplir los 14 años migró a Lima porque quería estudiar mecánica. Por más de 10 años trabajó como empleado en varias empresas, hasta que en 1990 lo dejó todo para instalar su propio negocio de fabricación de máquinas industriales. Hoy Maguiña es capaz de desarrollar en su taller de Villa El Salvador ingeniosos aparatos --como una ensambladora de placas tomacorrientes o un molino para reciclar plástico-- que hace a la medida de cada cliente.

En 1990 había recesión y usted renunció a un empleo seguro para concretar proyectos personales. ¿Qué fue lo primero que hizo?
Pasé tiempos difíciles hasta que tuve la suerte de llegar al Parque Industrial de Villa El Salvador. Allí había un pequeño módulo donde se alquilaban herramientas de soldadura a precios mínimos. Con ellas empecé a fabricar moldes para llantas y tubos que vendía en La Parada. Así ahorré un poco de dinero y conseguí mi primer invento.

¿De qué se trataba?
Como por esas épocas llegó el fenómeno del cólera a la capital, se me ocurrió crear una bomba manual para succionar agua menos contaminada de pozos. Tuve la oportunidad de exponerla en la Feria del Pacífico y la idea fue tan buena que recibí la visita del presidente Alberto Fujimori, quien me dijo que sería bueno fabricar unas 1.000 bombas para zonas afectadas por la epidemia. Lamentablemente, el Gobierno nunca me compró nada a pesar de que invertí S/.3.000 en ese proyecto.

¿Cómo sobrevivió luego?
Seguí realizando otros pequeños trabajos hasta que en 1992 Faber-Castell me llamó para que desarrollara una máquina con un sistema de vibración, el cual permitiría colocar las tapas a los lapiceros. Cumplí con este primer gran pedido y luego esta empresa me recomendó a otros buenos clientes.

¿En qué consiste un sistema de vibración?
Es un procedimiento que permite ordenar y ensamblar piezas para automatizar procesos industriales, es decir que los productos pasen de fabricarse de manera manual a un modo mecánico.

Los sistemas de vibración ya existen en otros países. ¿Por qué a una empresa le interesaría que usted le desarrolle una máquina en vez de importarla?
Porque nos amoldamos a las necesidades de cada cliente. Sucede que hay muchas compañías que traen máquinas de Europa o Japón, pero estas no se adaptan a sus procesos de fabricación. Además, mientras que en el extranjero las maquinarias cuestan arriba de los US$100.000, Vibramatic las vende en US$22.000.

¿Qué tanto le sirve a una compañía mecanizar un proceso que anteriormente era manual?
Para disminuir sus tiempos de fabricación. Una máquina ensambladora de lapiceros puede colocar 140 tapas por minuto, quizá el triple de lo que le demoraría a una persona. Además, hay procesos en los que se requiere, para evitar infecciones, que no intervenga la mano del hombre. Por ejemplo, para Laboratorios Larpe creamos un sistema de vibración que ordena y empaqueta pastillas dentro de sus frascos.

¿Aparte de los sistemas de vibración ha creado otras máquinas?
Claro. Ya he perdido la cuenta, pero debo haber desarrollado unas 10 máquinas industriales para distintos clientes. Por ejemplo, para Comercial Andina hicimos un sistema de reordenamiento de tapas y una faja para envasar aceites, para Agro Vado creamos una máquina que corta piñas en trocitos, y para Procter & Gamble inventamos un mecanismo que introduce ganchos de ropa en bolsas de detergentes.

¿Nunca ha patentado todas las máquinas que ha creado?
Lamentablemente no. Soy consciente de que debería registrar todo lo que hago, aunque para ello se necesita mucho tiempo y dinero. Por el momento prefiero seguir desarrollando nuevos productos y procesos mecanizados, y quizá luego me encargue de patentar.

¿Y no teme que lo copien?
Tengo antiguos trabajadores que han reproducido algunas de mis creaciones, pero sus versiones eran de pésima calidad. Y es que para fabricar buenas máquinas en el Perú se necesita dominar conocimientos de electrónica, mecánica y diseño.

¿Entonces es difícil innovar en el Perú?
Exactamente. Ocurre que en este país el nivel tecnológico es muy bajo y hay pocos centros de capacitación de calidad que enseñen ingeniería mecánica. Si uno quiere crecer, debe aprender e invertir sobre la marcha.

¿Usted lo ha hecho?
Sí, pero recién cuando me di cuenta de que para diferenciarme debía darle un giro más empresarial a mi negocio. Hasta el 2002 yo fabricaba mis propias máquinas con herramientas rudimentarias y trabajaba solo. Pero ese año contraté más operarios para las áreas específicas de diseño, mecanizado y ensamblado del negocio. Si uno no cambia, muere.

¿Y luego concretó otros proyectos?
Sí. En el 2006 decidí invertir en maquinaria computarizada. Por eso compré un centro mecanizado, una máquina de corte por hilo y un sistema de control numérico, que sirven para dar forma, tornear y cortar a la medida diferentes piezas industriales. En todo eso gasté alrededor de US$150.000.

¿Percibió cambios luego de la inversión?
Claro. En el 2007 mi empresa creció 70% más que el año anterior y me di cuenta de que mejoramos enormemente nuestros tiempos de entrega. Y gracias a estas máquinas computarizadas, hoy fabricamos sistemas mecánicos que también se pueden controlar digitalmente. Este servicio incluye entregar un manual de operaciones a todos los clientes.

¿Si usted es uno de los pocos que fabrica máquinas industriales en el Perú, no cree que sus precios podrían estar a la altura de los modelos importados?
Es que el mercado recién se está abriendo y muchas pequeñas empresas --donde yo apunto-- todavía no han tomado conciencia de que es necesario invertir en tecnología para ser más competitivos. Afortunadamente, el escenario está cambiando poco a poco.

¿Y por qué no apunta a corporaciones grandes como Procter & Gamble o Coca-Cola?
Recuerda que en las transnacionales los procesos están estandarizados y se utilizan las mismas máquinas en todos los países. Entonces, esporádicamente este tipo de compañías me puede pedir que les desarrolle un proyecto específico. Sin embargo, yo apuesto por la reconversión tecnológica en las empresas peruanas.

¿Tiene pensado exportar algunas de sus máquinas?
Está dentro de mis planes a corto plazo. Para eso he viajado a ferias tecnológicas en Brasil, Chile y Europa. Además, esta semana asistí a dos ruedas de negocios del APEC en busca de potenciales clientes.

LA FICHA
Nombre: Hedwin Maguiña Ames
Edad: 52 años
Cargo: Gerente general
Organización: Vibramatic es una empresa de Villa El Salvador que se especializa en fabricar máquinas y sistemas para automatizar procesos industriales.

EN CIFRAS
30%
Es el margen de utilidad que obtiene por cada trabajo.

2 meses
Aproximadamente es lo que demora Vibramatic en diseñar y desarrollar una nueva máquina.

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