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ARTE

La disciplina de la libertad

Arte en tiempo real. Desde este miércoles hasta el 20 de diciembre el bar Mochileros se convertirá en escenario del "Encuentro interdisciplinario de arte en acción": cuatro semanas para ver diversas formas de concebir la performance.

Guillermo Castrillón dice que el libro "El teatro y su doble", del brillante y perturbador Antonin Artaud, es su biblia personal. Vinculado originalmente a la danza, Castrillón ha ido introduciéndose poco a poco en el mundo del teatro y luego en el del performance. Ha ido investigando y construyendo su propio discurso artístico, en el cual el cuerpo suele ser siempre el eje. Sus referentes básicos son interdisciplinarios: de un lado el trabajo conjunto del músico experimental John Cage y el coreógrafo Merce Cunningham y de otro la pintura de acción de Jackson Pollock y compañía.

Castrillón asegura que su trabajo bebe sin problemas de lugares distintos, y considera que faltan puentes de contacto y nexos entre la gente que se ha formado en distintas disciplinas --danza, teatro, artes visuales-- y que ha terminado desarrollando performance. Por eso decidió organizar este "Encuentro interdisciplinario de arte en acción", para construir esos puentes, para alentar esos nexos. "Mi interés consiste básicamente en cruzar líneas: yo siento que los artistas plásticos que realizan performance se interesan cada vez más por las herramientas del mundo escénico, y viceversa".

La performance tiene ya más de medio siglo como disciplina artística consolidada. Y Castrillón cree firmemente que se trata de un género permeable, que absorbe todo como una esponja: no existe una sola manera de practicarlo sino muchas, "y ninguna descalifica a las otras". En opinión de Castrillón, sin embargo, sí existen una serie de elementos en común que definen la performance. Primero, la presencia de un artista como voluntad autoral. Luego, el contacto directo con un público presente y, finalmente --lo más importante--, el uso del espacio en tiempo real.

El encuentro
No habrá temas imprescindibles ni formatos fijos en este "Encuentro": se trata de que cada artista convocado trabaje en absoluta libertad. Es más, Castrillón asegura que la idea de fondo es la asunción plena del riesgo: ni el bar Mochileros ni él como organizador impondrán ningún tipo de limitación. En efecto, todo lo que se pueda decir y hacer se podrá decir y hacer. Dice Castrillón: "Hay que provocar las condiciones y el clima para que sucedan cosas fuera de lo común. Creo que solo así podremos intentar esquivar las convenciones y mostrar algo de interés".

Todos los artistas, eso sí, trabajarán con una premisa inevitable: el escenario de las acciones es un bar. Y el clima de un bar siempre está sujeto a eventualidades. Las performances arrancan este miércoles a las 9 p.m. con Emilio Santisteban, que presenta "Responda", una propuesta situada en el vértice de sus usuales indagaciones: el comentario político y el conceptualismo. "El 3 y 4 de diciembre va lo de Mónica Silva y Cristina Velarde, que son dos bailarinas. Su trabajo se propone como un diálogo con el público desde la danza contemporánea".

El "Encuentro..." se cierra con el trabajo del propio Castrillón (11 y 12 de diciembre), basado en "Un artista del hambre", el inquietante cuento de Kafka que habla de perseverancia, privación y aptitud, y con "En blanco" (17 y 18 de diciembre), del colectivo Angeldemonio, una especie de parodia, entre crítica y onírica, de los sucesos habituales en un bar.

Temporada de sangre
El año pasado en Madrid, estos días en Sevilla: la organización "Igualdad animal" realiza intervenciones en el espacio público para evidenciar la brutalidad que se celebra en las plazas de toros: sangre sobre el cuerpo de los activistas y banderillas bajo sus nucas. La cosa es así: urgente, y eso a pesar de que una reciente encuesta del Instituto de Investigación de mercado español afirma que el 72% de los ciudadanos está en contra de dicha clase de espectáculos. En el Perú, hoy, en plenos días de feria taurina, empiezan a multiplicarse las manifestaciones artísticas como una forma de denuncia y cuestionamiento: afichismo, performances, carteles. Ya lo dijo Gandhi ejemplarmente: "La civilización de un pueblo se mide por la forma en que trata a los animales".

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