COMBUSTIBLE DE ALGAS
Encontrar una fuente de energía que pueda sustituir al petróleo y causar menos daños ambientales. Eso se han propuesto realizar Elna Godfrey y Nathaly Gallegos, dos ingenieras pesqueras que han elaborado un proyecto que consiste en cultivar algas marinas para obtener biopetróleo, compuesto orgánico que no contiene sustancias tóxicas.
"De las algas rojas y verdes no comestibles se puede obtener un biocombustible natural que, a diferencia del petróleo original, no tiene azufres y se degrada rápidamente", explica Godfrey, quien agrega que para hacer realidad su idea de negocio piensa fundar junto con su compañera una empresa que se llamará G&G SAC.
De hecho, como las plantas marinas necesitan dióxido de carbono (CO2) para su fotosíntesis, este proyecto podría ayudar a purificar aguas contaminadas. Por eso, sus creadoras piensan tomar en concesión un área de 50 hectáreas que esté declarada como no apta para bañistas por su alto porcentaje de desechos tóxicos. Allí se cultivarían algas que ayudarían a revertir esta situación.
Otro valor agregado de este plan es que no requerirá gran cantidad de recursos para la obtención del producto final. Y es que actualmente en el Perú existen otras alternativas de biocombustibles elaborados a partir de semillas y vegetales --como el girasol o el palmito-- que compiten con el suelo de otros productos y necesitan abonos y pesticidas. "Al crecer en su ambiente natural (el mar) las algas no requieren de estos elementos que también pueden causar daños al ecosistema", agrega Gallegos.
Para la obtención del biocombustible, las creadoras del negocio han previsto comprar una planta de 1.500 metros cuadrados aledaña a la zona de cultivo. Allí se implementará un moderno sistema para poder extraer el aceite natural de las algas. Una vez realizado este proceso, el líquido resultante pasará por un proceso de 'transesterificación' que consiste en agregar alcohol etanol o metanol para poder obtener glicerina --que se podría utilizar para elaborar cosméticos-- y biocombustible.
Godfrey explica que esta última sustancia puede ser demandada por empresas que producen Diésel N°2 pues, según la ley 28054, a partir del 1 de enero del 2009 este producto solo se podrá comercializar mezclado en 2% con cualquier otro biocombustible. Por esa razón las dueñas de G&G SAC han presentado su idea de negocio a las refinería de Talara y La Pampilla, que en un futuro cercano podrían ser sus mayores compradores. Además, las jóvenes gestoras del proyecto tienen pensado producir 52.000 barriles de biopetróleo al año --de 159 kilos cada uno-- a fin de cubrir el 10% de la demanda de combustibles orgánicos que se generará a partir del próximo año.
Sin duda, esta es una idea que, de ser concretada, ayudaría a elevar el nivel de vida y generar empleo en la comunidad.
Este proyecto es uno de los 30 finalistas del concurso Bid Challenge que organiza el Instituto Invertir.
LAS CLAVES
1. La ley 28054 de promoción del mercado de biocombustibles se formuló en el 2003, pero en los últimos años ha sufrido varias modificaciones.
2. G&G cumplirá la norma europea de calidad ASTM D 6751-06 que regula la producción y comercialización de biocombustibles.
3. La empresa también deberá cumplir con todas las exigencias técnicas que dispongan organismos públicos como Osinergmin y el Ministerio de la Producción.
EL DATO
Si desea conocer más detalles sobre esta idea de negocio, escriba un correo electrónico a elnachris@hotmail.com