FESTIVAL. Gijón
MADRID [EFE]. El Festival de Cine de Gijón rindió homenaje a una de las cineastas de mayor prestigio del cine iberoamericano, la argentina Lucrecia Martel.
En el 2001 "La ciénaga" fue premiada en los festivales de Berlín y Sundance y perfiló la particular visión de Martel, un universo de escasos diálogos y profundos silencios que siguió en el 2002 con "La niña santa" y que ahora se repite en "La mujer sin cabeza", que se proyecta en Gijón y que llegará a los cines españoles el próximo viernes.
En Cannes, la 'falta de comprensión' --hubo aplausos y abucheos-- fue la reacción común ante la historia de Verónica (María Onetto), una mujer de clase media alta que atropella algo o a alguien en una carretera secundaria y decide huir sin comprobar qué ha pasado.