El juicio a Alberto Fujimori se reanudó ayer con los nuevos horarios establecidos por la Sala Penal Especial a fin de que el procesado pueda recibir, en los recesos, la terapia física recomendada.
En esta audiencia, la defensa de Fujimori presentó documentos que acreditarían que este no aprobó una estrategia de guerra sucia, como asegura la fiscalía, sino una estrategia nacional de apoyo a la población con obras públicas y de acción cívica.
La abogada Gladys Vallejo (colaboradora de César Nakazaki, quien no asistió) sostuvo que era falso que su cliente hubiera decidido y manejado personalmente la política antisubversiva, como lo afirma el Ministerio Público. Precisó que, en este campo, el ex mandatario actuó como miembro del Comando Unificado de Pacificación y del Consejo de Defensa Nacional y las decisiones se tomaron de forma colegiada.
Sin embargo, el fiscal supremo Avelino Guillén aseguró que los documentos presentados no desvirtúan la tesis fiscal de que Fujimori aprobó una estrategia antisubversiva de guerra sucia.
El representante del Ministerio Público reiteró que coexistieron dos respuestas del Estado contra el terrorismo, una oficial y otra clandestina, ejecutada por el grupo Colina, y que ambas se aplicaron con pleno conocimiento de Alberto Fujimori. Agregó que las directivas de respeto de los derechos humanos no se cumplieron y que el grupo Colina ejerció sus actividades sin ningún tipo de control.