Por Tomás Unger
De nuestros cinco sentidos, dos reciben información por ondas: electromagnéticas para la vista y acústicas (del aire) para el oído. Aún no sabemos transmitir señales químicas para el olfato y el gusto, ni cuerpos sólidos para el tacto (estilo "Star Trek"), pero la información por ondas electromagnéticas ha evolucionado asombrosamente. Todo lo que se puede describir digitalmente (con unos y ceros) se puede transmitir por ondas electromagnéticas, a las que los teléfonos de tercera generación (3G) le han dado alcance global.
LAS GENERACIONES
Hoy nos parece un pasado remoto la época en que el teléfono era un lujo. La aparición de los primeros celulares --caros, enormes y escasos-- fue un fenómeno transitorio. Antes de que nos diéramos cuenta, los celulares se redujeron, abarataron, pasaron en número a los teléfonos fijos y adquirieron nuevas funciones. En menos de diez años la tecnología ha evolucionado al punto que la telefonía (el audio) es solo una de sus funciones, no siempre la principal.
Las 'generaciones' de teléfonos celulares son una nomenclatura a posteriori, resultado de su rápida evolución. La primera red celular fue lanzada en Japón en 1979 y la primera automática (que pasaba el teléfono de una célula a otra) nació en 1981 con el Nordic Mobile Telephone, en los países escandinavos. Estos eran teléfonos inalámbricos análogos (modulando corriente, como el teléfono de Bell).
La red digital, con la señal digitalizada (el sonido descrito con unos y ceros), nació en 1991 en Finlandia y fue llamada tecnología de segunda generación. Esto hizo que, en retrospectiva, a la análoga se le llamara de primera generación.
Los teléfonos de 2G, al pasar de la transmisión análoga a la digital, permitieron pasar texto abriendo un nuevo campo a la telefonía, más allá de la transmisión de audio. Con esto el teléfono dejó de ser solo un fono para ser transmisor de texto. La 3G le dio el ancho de banda que se requiere para pasar la imagen digitalizada en un tiempo real.
Una década más tarde nació la primera red comercial de tercera generación, que es la que tenemos hoy en el Perú. El paso de la segunda a la tercera generación está en el aprovechamiento del mayor ancho de banda, pasando más información en menos tiempo. Las nuevas tecnologías permiten dividir la información en paquetes y enviarlas simultáneamente por una misma frecuencia. Estos avances, con mayor ancho de banda, han hecho posible la telefonía 3G, con un mejor aprovechamiento de las redes.
DEL TELÉFONO AL IPHONE
Para aprovechar la capacidad de transmisión de la red 3G se requiere capacidad de procesamiento en ambos extremos. El transmisor y el receptor deben tener la misma capacidad de procesamiento para que la información pase en tiempo real.
A medida que la densidad de información va en aumento, se requieren procesadores más rápidos y, cuando se trata de teléfonos, sin aumentar su tamaño. Esto se ha hecho posible gracias a la reducción del tamaño de los circuitos integrados de la computadora que llevan adentro.
Los celulares son cada vez más chicos, con más funciones (cámara, música, etc.) y acceso a Internet. Al utilizar una banda ancha (onda más corta de mayor frecuencia) pueden recibir una imagen en movimiento en tiempo real. Con la memoria flash el pequeño teléfono ha adquirido nuevas funciones. Un buen ejemplo es el producto del ingenio innovador de Stephen Jobs: el iPhone de Apple.
Cuando fue lanzado en junio del año pasado se vendieron 270.000 teléfonos en 30 horas. En julio de este año fue lanzado el 3G, hoy obtenible en 70 países, que vendió un millón de unidades en los primeros tres días. Hoy el iPhone está en tercer lugar del mundo, detrás de Nokia y Samsung, que ya ofrecen teléfonos similares.
Además de teléfono, el iPhone es una pequeña computadora con funciones de e-mail, video, archivo, MP3, cámara y una serie de gracias adicionales, como el teclado virtual. La pantalla de cristal líquido de 7,5 cm de largo por 5 cm de ancho, con cristal que no se raya, permite con dos dedos ampliar y reducir imágenes, mover archivos y usar el teclado virtual. A pesar de su reducido tamaño (11,55 cm de alto, 6,21 cm de ancho y 1,23 cm de espesor), el teléfono de 123 gramos es una computadora con 128 megas de memoria operativa y 16 gigas de memoria flash. Los nuevos teléfonos de 3G, con acceso a Internet tanto por línea como por Wi Fi, se han convertido en terminales con capacidad comparable a una laptop . En el caso del iPhone, usa el sistema de Apple, con acceso a su tienda de música, etc. Otros fabricantes usan sistemas diferentes, pero todos convergen en una red común y tienen que comunicarse. Mientras los abonados aprenden a usar lo que ofrece, la 3G ya está en camino la cuarta generación. La 4G permitirá a un mayor número de abonados aprovechar una frecuencia.
Según los proveedores del servicio, "aumentará la capacidad de transmitir voz, data y multimedia a cualquier sitio y en cualquier momento"... cosa que, con lo que ya tenemos, no parecería tan urgente.