Esta vez no fueron dos sino tres los besos que el presidente Alan García estampó al líder ruso, Dmitri Medvedev. Con este gesto y un brindis con pisco sour, ambos mandatarios aprobaron la instalación de una planta de reparación de helicópteros de origen ruso y se comprometieron a aumentar el comercio entre ambos países y mejorar sus relaciones bilaterales.
La visita de Medvedev, la primera de un presidente ruso a Lima, también permitió la firma de otros seis convenios bilaterales de cooperación militar, tecnológica y electoral.
Medvedev señaló que, con esfuerzo, estos acuerdos permitirán elevar las relaciones bilaterales y "hablar de intercambios de miles de millones de dólares", aunque reconoció que los acuerdos comerciales todavía no son suficientes.
Según García, el intercambio comercial entre el Perú y Rusia disminuyó de US$300 millones a US$15 millones en los últimos 20 años. Por eso, tras sostener que la presencia de Medvedev es el inicio del relanzamiento de las relaciones bilaterales, el mandatario peruano aprovechó para pedir a su par ruso recuperar los niveles de intercambio comercial, con lo que Medvedev estuvo de acuerdo. Además, García pidió establecer un convenio de promoción y protección recíproca de inversiones, así como un acuerdo que evite la doble tributación.
Medvedev fue condecorado en Palacio de Gobierno con la Orden El Sol en el grado de Gran Cruz con Brillantes. Luego se reunió con el titular del Congreso, Javier Velásquez, quien expresó que en el Perú hay expectativa por recibir inversiones rusas.