LAS CHIMENEAS. De la playa al campo
Luis Miranda regresa a Pachacámac después de nueve años. Aquellos eran tiempos en que se dedicaba al sector inmobiliario, rubro que dejó después de montar un restaurante en su propia casa, al pie del arco de la playa El Silencio. Lo llamó Las Chimeneas, porque en cada uno de sus acogedores ambientes el comensal puede conversar, comer o tomar un trago al calor de las brasas.
Ahora, a pocos meses de iniciar su década de aniversario, Luis Miranda e Ita Barboza, socios en esta etapa de crecimiento, han tomado un local ubicado en la esquina de la calle Grau, la que conduce a la Plaza de Armas de Pachacámac. Allí está Las Chimeneas Bistró, cálido restaurante de mantel blanco pero al estilo de un pueblo.
Allí el pulpo al fogón o un carpaccio de conchas son las primeras recomendaciones de la chef. Le siguen el lomo a las cinco pimientas con fetuccini, entre otras alternativas de pastas, como el spaghetti al óleo con calamares o los ravioles al estragón. El arroz al olivar con langostinos y el risotto en tinta de calamares son dos platos que también destacan. En cocteles (tienen 'happy hour' todos los días de 4 a 8 p.m.) destacan el pisco sour tradicional y el virgen, curiosa creación de Luis.