El Hogar-Clínica San Juan de Dios eligió el camino más duro y, posiblemente el más violento, para reducir sus gastos de personal que --según sus directivos-- amenazaban su subsistencia.
Tras menos de una semana de haber comunicado al sindicato que iba a haber un cese colectivo y sin pagarles lo que se les debía, la administración de la clínica despidió el lunes a 103 trabajadores, el 50% de su planilla. A ellos no les ha permitido el ingreso ni para retirar sus cosas. Simultáneamente, inició gestiones ante el Ministerio de Trabajo para que se reconozca el cese colectivo, con el fin de no pagar las indemnizaciones (esta compensación sería obligatoria si usaba la figura del despido arbitrario).
El abogado de la Hermandad de San Juan de Dios, José Echeandía, explicó que el Decreto Legislativo 728 permite suspender labores simultáneamente con la presentación del pedido de cese colectivo. Señaló que lo que corresponda pagar por gratificación y vacaciones truncas será abonado después de que el Ministerio de Trabajo emita su resolución de cese, lo que podría ocurrir a fines de enero.
Echeandía justificó los despidos al señalar que la institución no tiene recursos y que el sindicato se negó a dialogar. Él mostró una carta enviada al sindicato el 17 de noviembre, en la que lo convocaba a una reunión de negociación para dos días después (el miércoles 19).
El abogado aseguró que la atención no se verá afectada. Tras explicar que el hogar nació hace 52 años para atender casos de polio, una enfermedad que ha sido erradicada, dijo que la ocupación de camas es del 30%.
NO HUBO DIÁLOGO
Según el terapista Marco Yallicuna, uno de los despedidos, con la reducción del personal no atenderán una sala de operaciones, consultorios y hasta los talleres de ortopedia y traumatología. También aseguró que no hubo una reunión con el sindicato. Lamentó que la clínica no les haya reconocido ningún derecho.
Entre los cesados figuran 25 personas con discapacidad. Uno de ellos señaló ayer que el despido los condenaba a la mendicidad.
MÁS DATOS
1. Entre los 103 trabajadores cesados figuran tecnólogos, enfermeras, técnicos de enfermería y obreros, además de ocho médicos. No habría empleados administrativos.
2. Según el abogado José Echeandía, los técnicos ganaban entre 780 y 1.490 soles y los médicos, 1.350 soles.
3. Agregó que en julio se otorgó un aumento de un sol por día de trabajo y que el sindicato venía reclamando otro aumento similar.