MELANCOLÍA. Fechas complicadas
Por César Sarria Gomí
Mientras que los primeros árboles de Navidad, las guirnaldas y los catálogos navideños con las mejores ofertas aparecen, las primeras caras de preocupación y tristeza se ven por las calles. Aspectos como que la plata no alcance para los regalos navideños o que las vacaciones de Año Nuevo sean una utopía pierden importancia ante la pena por la ausencia de un ser querido o una familia dividida física y emocionalmente.
Según el doctor Jorge Castro Morales, presidente de la Asociación Psiquiátrica Peruana, la depresión navideña se define como "un estado de melancolía pasajera producido por la muerte, el viaje o el distanciamiento de algún familiar que solía sentarse en la mesa y que se ve potenciado por la publicidad y el ambiente en esos días de fiesta".
ATENTOS A LOS SÍNTOMAS
Contrariamente a lo que se pudiera pensar, no son los niños los que más sufren este tipo de depresión. El doctor Manuel Saravia, director del Instituto Guestalt de Lima, advierte: "Hay que estar muy atentos a cualquier cambio en el estado de ánimo en los adultos mayores, pues son ellos los más propensos a sufrir este problema. La pérdida de amigos y seres queridos y la sensación de soledad agudizan la melancolía. Aunque, a decir verdad, cualquiera puede sufrir de este tipo de depresión".
Un error común es pensar que este tipo de depresión simplemente va a pasar. Los especialistas coinciden en que es necesario tomar en cuenta los motivos por los que se produce y buscar la ayuda de toda la familia y los amigos para poder superarla.
Los síntomas que permiten identificar la depresión navideña son: pérdida de apetito y sueño, desánimo, apatía, malhumor y falta de interés en participar en las actividades típicas de esta época, como armar el árbol e ir de compras.
El problema es que la depresión navideña es bastante más compleja de lo que parece. "La frustración que causan los problemas económicos en un momento de gran exigencia hace que se presenten peleas entre la pareja, lo cual afecta a los hijos. Es más, hay familias que pasan Navidad cada uno en su cuarto debido a esta frustración", asegura el doctor Castro.
Los especialistas aconsejan que para evitar esta frustración cada familia debe recuperar el carácter festivo y espiritual de la Navidad y no dejarse arrastrar por la vorágine consumista que acompaña estas fechas.
¿Qué hacer?
4Que los recuerdos de los fallecidos se conviertan en algo agradable. Rememorar las cosas positivas de esa persona, como los chistes del abuelo o la torta tan rica de la abuela.
4Echar mano de los familiares para superar los malos momentos. Compartir los pensamientos negativos permite que sean menos dolorosos.
4No dejarse llevar por la publicidad. Buscar la propia felicidad no tiene por qué ser igual a la que venden los anuncios.