SOLUCIONES. No son las mismas para todas las parejas
¿No le parece que hoy cada vez es más común oír de parejas que visitan un centro de fertilidad? ¿Es que acaso ahora hay más problemas para engendrar, a diferencia de hace diez o quince años?
Al respecto, consultamos con el doctor Luis Noriega Hoces, director de la clínica de Fertilidad Asistida y Ginecología Concebir, quien señala que para responder esta interrogante hay que tomar en cuenta varios factores. Sin duda, hoy se habla más abiertamente del tema y se maneja más información sobre asuntos de salud que hace veinte años, por ejemplo, cuando mencionar la palabra 'infertilidad' o 'espermatozoide' era casi un tabú.
Otro factor que contribuye a esta situación es que las parejas suelen retrasar la llegada del primer hijo por el desarrollo profesional o laboral. Lamentablemente, la edad es un factor que juega en contra de la fertilidad, sobre todo para las mujeres. Para que tenga una idea: a los 20 años, una mujer tiene 80% de posibilidades de embarazarse por vía natural, porcentaje que se reduce hasta 10% alrededor de los 40. Sí, la naturaleza a veces es cruelmente injusta.
El estilo de vida también juega en contra de hombres y mujeres. El estrés, el consumo de tabaco y alcohol, o trastornos de alimentación pueden interferir en el logro de un embarazo.
¿POR QUÉ?
El primer paso que debe dar la pareja que quiere tener hijos y no lo logra es averiguar por qué sucede esto. Puede parecer simple, pero lograr un diagnóstico adecuado puede tomar tiempo, dinero y pasar por varios médicos hasta dar con el idóneo. Por eso la importancia de contar con un especialista en fertilidad. No tema pedirle sus credenciales y certificaciones al profesional con el que decida tratarse.
A partir del diagnóstico de la causa de infertilidad se indicará el tratamiento. Recuerde que este debe ser personalizado, es decir, el tratamiento que le funcionó a su amiga no necesariamente será efectivo para usted. En algunos casos, un cambio en el estilo de vida (dejar de fumar, tomar, hacer ejercicio) podría mejorar la calidad de espermatozoides u óvulos. En otros se requerirá tratar infecciones u obstrucciones de trompas con procedimientos más complejos.
MANOS A LA OBRA
Una vez obtenido el diagnóstico de las causas de la infertilidad, el especialista indicará el tratamiento a seguir, la conducta que debe tomar la pareja, los procedimientos que podrían necesitar (estimulación ovárica, la misma que necesitará la inyección diaria de la hormona FSH u obtención de esperma) y la tasa de éxito.
Según el caso, podrían recomendarse: una inseminación intrauterina (depósito de espermatozoides en el sistema reproductor de la mujer cuando está ovulando); una fecundación in vitro (la fecundación se realiza en laboratorio y se hace una transferencia embrionaria a la mujer) o la inyección intracitoplasmática (similar a la técnica in vitro, pero en este caso el óvulo es inyectado directamente con el espermatozoide).
Tenga en cuenta que todos estos procedimientos requieren el compromiso de la pareja. En ocasiones deberán pedir permiso en el trabajo para salir a hacerse un examen o prueba y las relaciones sexuales podrían ser más programadas que antes.