El alcalde del distrito de Quichuay, Gonzalo Párraga Camarena, reconoció que tuvo que ceder ante la presión de la población. Lo hizo luego de informar que, en sesión de concejo efectuada el viernes 28 de noviembre, se acordó revocar la licencia de obra para la construcción de la planta de tratamiento en el anexo de Lastay.
Como se recuerda, el pasado 16 de noviembre un grupo de pobladores de Concepción y trabajadores municipales de Huancayo sostuvieron un enfrentamiento que dejó un muerto y 50 heridos.
De acuerdo con la Resolución de AlcaldÃa 0043-2008-A/MDQ se decidió "revocar la licencia de obra para la construcción de la planta de tratamiento de residuos sólidos del anexo de Lastay y, en consecuencia, dejar sin efecto jurÃdico y legal la licencia de obra emitida según Resolución de AlcaldÃa 0011-2008-A/MDQ, del 29 de abril del 2008, para la construcción de la planta de tratamiento de Lastay".
Párraga Camarena indicó que se ha notificado al respecto a la empresa Diestra, que tramitó las licencias correspondientes. Mariela Huarcaya Ruiz , asesora legal de esta empresa, manifestó que su representada solicitó la copia del acta de acuerdo de concejo del municipio de Quichuay para exigir, después, la nulidad de la resolución de alcaldÃa que les revoca la licencia de obra. Dijo que, de acuerdo con los principios jurÃdicos, todos los acuerdos y documentos que deriven de estos emitidos bajo presión no son válidos.
Huarcaya Ruiz agregó que, en la licencia recién revocada, se indicaba que las observaciones efectuadas por la Municipalidad de Quichuay tenÃan que ser subsanadas durante el proceso de construcción.
Mientras tanto, miembros de la comisión de alto nivel formada por iniciativa de la Presidencia del Consejo de Ministros efectuaron ayer una visita de constatación de campo a Lastay a fin de analizar la viabilidad de la construcción de la mencionada planta de tratamiento. No se hicieron públicas las conclusiones de esta visita.