Restando tres fechas para que concluya el Clausura y con nueve puntos de ventaja sobre Cristal, el lÃder del torneo Universidad San MartÃn mira el campeonato con otros ojos. Está a solo un punto del tÃtulo y ello le permite plantear nuevas estrategias. Ahora su juego no es solo futbolÃstico, también requiere un poco de ajedrez para mover sus últimas piezas que lo coronen por segundo año consecutivo campeón nacional.
Como afirmó su gerente deportivo, Ãlvaro Barco, si quieren ser campeones del Clausura y del Nacional, no pueden dejar nada al azar, todo debe estar frÃamente calculado.
"Lo que nos interesa ahora es saber qué le pasará este miércoles a Cristal contra Alianza Atlético y enseguida a la 'U' con Vallejo", dijo Barco.
Si Cristal pierde o empata ese dÃa, el equipo santo se proclamará campeón y es muy posible que el jueves utilice a Aurelio Saco-Vértiz de lateral y Dueñas en la segunda lÃnea de volantes para recibir en el Monumental a Melgar. Igualmente Pedro Gallese, otro Sub 20, podrÃa reemplazar en el arco a Leao Butrón para incrementar su Bolsa de Minutos, que actualmente tiene 288 minutos, lo que quiere decir que le restan 312 para llegar a los 600 requeridos. Eso permitirÃa darle descanso a su equipo titular, que ha tenido mucho trajÃn a lo largo del año.
TODO EN SUS MANOS
En caso de ganar el Clausura mañana, el único rival que le quedarÃa en carrera serÃa la 'U', en lo que a la definición por el tÃtulo nacional respecta. Para ello, primero los cremas deben ubicarse entre los siete primeros. Un detalle por tomar en cuenta, porque el futuro de los de Ate estarÃa en manos de la San MartÃn, ya que para completar el 'fixture' los santos deberán enfrentar a Melgar, José Gálvez y César Vallejo, precisamente rivales directos del equipo de Ricardo Gareca en su lucha por meterse entre los siete primeros. Los tres se juegan la posibilidad de ganar uno de los dos cupos a la Copa Sudamericana del próximo año.
San MartÃn ahora jugará su partido frente al televisor y también en la cancha, aunque seguramente ya no presionado por la necesidad de ganar sino que ahora, aunque suene increÃble, perder le podrÃa dar el bicampeonato.