PROLÃFICO. Arte moderno
LONDRES [REUTERS]. El ilustrador Mark Leckey ganó el premio artÃstico Turner y derrotó a tres finalistas en la lucha por obtener uno de los galardones más prestigiosos y controvertidos del mundo.
El premio fue bautizado en honor al pintor de paisajes William Turner (1775-1851) y es entregado desde 1984 anualmente a un artista que viva en Gran Bretaña y tenga menos de 50 años de edad. Leckey, un británico de 44 años, es reconocido por su trabajo en cine y, de acuerdo con un video que se mostró en la ceremonia de los premios Turner, su inspiración viene de fuentes populares como la obra de ciencia ficción "Blade Runner" y el personaje de caricaturas el gato Félix.
Leckey recibirá un cheque por 25.000 libras (37.000 dólares) y es muy probable que su imagen crezca en el mundo del arte contemporáneo tras obtener el premio y la publicidad que este genera. "Puedo aumentar mis metas. Quiero realizar una serie de televisión. Ahora espero que pueda suceder", sostuvo Leckey. "Este es un buen momento para mÃ, ya que no me tendré que preocupar de vender cosas", agregó el artista.
Solo tres mujeres han ganado el premio y las expectativas de que una cuarta lo lograra en la ceremonia efectuada el lunes pasado eran altas, debido a que Leckey era el único hombre entre los finalistas.
La obra de Cathy Wilkes, de Belfast, "I Give You All My Money", era dos cajas de supermercado cubiertas por platos sucios, una escalera, tejas, un maniquà sentado en un retrete y otro con la cabeza metida en una jaula de pájaro. Runa Islam, de Bangladesh, presentó varias obras cinematográficas, entre las que estuvo "Be The First To See What You See As You See It", en la que una mujer analiza objetos chinos antes de empujarlos lentamente desde una mesa para romperlos contra el suelo. Y Goshka Macuga, cuyo conjunto escultural de cristal y metal estaba inspirado en las relaciones entre dos parejas de artistas (Paul Nash y Eileen Agar, y Lilly Reich y Mies van der Rohe).
Los crÃticos y el público generalmente debaten sobre el premio Turner, y si los trabajos en exhibición son finalmente arte. En el 2001, Martin Creed encendió la polémica con su instalación Turner, que mostraba luces que se prendÃan y se apagaban en un cuarto; tres años antes, Chris Ofili provocaba ira con un trabajo que incorporaba cerros de excremento de elefante. La censura volvió este año, con algunos crÃticos que rechazaron la selección por considerarla una celebración de la mediocridad.