SI UNOS BAJAN Y OTROS SUBEN
Por Fernando Vivas. Periodista
Un rápido repaso al trance coyuntural que viven los poderes del Estado hace temer que disminuya aun más su magullado prestigio:
Rómulo León se enseñorea ante los fiscalizadores del Congreso en un coctel, que el inclemente humor popular bautizarÃa de 'rata con otorongos'; el Tribunal Constitucional sabotea y posterga su proceso electoral, mientras el Poder Judicial entra al suyo con pies de plomo; los partidos de oposición y los movimientos sociales están en suspensión prenavideña; las Fuerzas Armadas están crispadas ante el inminente pase a retiro del indefendible Edwin Donayre; la prensa aún no se repone del trance de haber difundido los 'petroaudios' y, por encima de todos, el Ejecutivo aprista ha aprovechado la algarabÃa del APEC para recuperar el terreno perdido luego del 'petroescándalo', reclamando la cartera y el abultado presupuesto de Transportes para uno de las suyos, Enrique Cornejo.
¿Quién se empodera desde abajo mientras los grandes poderes hacen su control de daños? No estamos en el reino de la anarquÃa ni de la desesperanza como para responder que nadie. Sà hay quienes se empinan en el sube y baja: además del Apra que recuperó un puesto en el Gabinete, se espera que las cabezas alzadas vengan de la sociedad con apellido, la civil. Esta resistió al fujimorismo, desaprobó al toledismo y no confÃa en el aprismo. No es un semillero de caviares, ni pasto de ONG, ni carne de cañón, es una masa informe cuyas capacidades de organización difusa debemos reconocer en cada temporada. Y es a esa susceptibilidad de ser convocada por asociaciones de nuevo cuño que dispara el Gobierno cuando lanza un proyecto de ley --felizmente retirado-- para facilitar disoluciones en nombre de la patria y las buenas costumbres.
He aquà algunos empoderamientos que se hacen visibles en esta coyuntura de grandes con roche: el humor polÃtico al que los remedados piden chepa, bloggers que no saben de cortapisas ni autocensuras, movimientos reivindicativos regionales, redes de consumidores airados. Buena la harÃa Yehude Simon o cualquier otro que se aboque a representar este caudal de iniciativas.