CONGRESO EN LIMA. Enorme convocatoria
Por Enrique Planas
Perú, Cultura y Desarrollo fue el nombre del Primer Congreso Nacional de PolÃticas Culturales, realizado en el Museo de la Nación entre el miércoles 3 y ayer viernes. En esta ocasión inédita los verdaderos gestores de nuestra cultura debatieron y definieron las polÃticas culturales de nuestro paÃs. Dicha convocatoria amplia y representativa reunió a museólogos, cineastas, músicos, artistas plásticos, teatreros, escritores y editores, entre otros agentes provenientes de todas las regiones del Perú.
Alfons Martinell, catedrático de la Universidad de Girona y ex director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), fue un testigo privilegiado de este congreso y del evidente interés de sus participantes. "Hay muchas ganas de proponer, aunque también cierto espÃritu crÃtico de quienes piensan que el Estado no tomará en cuenta las propuestas que se formulen. Aquà la gente se encuentra y discute. Han aportado proyectos muy actuales como crear observadores de cultura o fomentar pequeñas y medianas empresas culturales", señala.
Para el especialista catalán, una de las conclusiones más importantes surgidas en este congreso fue haber diferenciado claramente lo que es una polÃtica de Estado de lo que es una polÃtica de Gobierno. "Estamos hablando de una polÃtica de Estado como un gran pacto para la promoción de la cultura, que los próximos gobiernos deberán continuar. Se trata de exigirle al Estado un compromiso con la cultura. Luego, cada Gobierno hará sus matices de acuerdo con sus ideologÃas", explica.
Organizado por el Instituto Nacional de Cultura y con el generoso apoyo económico de la Aecid, este congreso ha sido definido por los propios participantes como el primer paso de futuras discusiones para definir el carácter de un ministerio de cultura o de cualquier ente que haga participar a los agentes culturales del Consejo de Ministros. "Es importante que la cultura esté en la agenda polÃtica y que tenga apoyo público. No sé si la fórmula de un ministerio sea la mejor para el Perú, pero lo que se discute aquà es que la cultura no sea considerada una acción del Gobierno de segundo nivel", dice Martinell.
"La cultura no es gasto, es una inversión. Invertir en cultura es generar plusvalÃas. Por ejemplo, el turismo... ¡Qué harÃamos de turismo en España si no tuviéramos nuestro patrimonio cultural o nuestras fiestas tradicionales! La cultura aporta al PBI y mucho más que otros sectores", añade el especialista. Estas ideas se suman a las muchas que han circulado por estos dÃas entre los muros del Museo de la Nación y que podrÃan prefigurar el inicio de un profundo cambio en la forma como se piensa la producción cultural en el Perú. Ojalá.