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Confesiones de una adicta

ELIANA SCHIPPEL. AUNQUE DEJÓ DE BEBER HACE 24 AÑOS, ELLA DICE SER TODAVÍA UNA ALCOHÓLICA EN RECUPERACIÓN, PUES ASEGURA QUE LA ADICCIÓN ES UNA ENFERMEDAD CRÓNICA. ESTA ES SU HISTORIA

Por Karina Borrero

¿Cuál es la razón más común por la que una persona recurre a las drogas?
Casi siempre es por algún trauma a cualquier edad; no tiene que ser en la infancia necesariamente. Puede ser como en mi caso, a los 22 años.

¿Y hasta cuándo fue adicta?
No era una adicta, yo aún lo soy. Soy una alcohólica en recuperación desde hace 24 años.

¿Por qué dice que lo es si hace 24 años está sobria?
Porque es una enfermedad crónica, tengo que estar las 24 horas cuidando mi comportamiento y, como cualquier mal crónico, el día que yo muera seré Eliana, la alcohólica, que murió tal día. Esto es lo que me falta a mí (levanta un vaso con agua y lo sorbe) para regresar a ser quien fui hace 24 años.

¿Y cuándo se curará?
Cuando me muera, lo sé. La persona que está en recuperación de una adicción nunca más puede probar ningún otro químico. Es como el que fuma marihuana y deja de consumirla, pero toma alcohol. No puedes hacerlo por el resto de su vida.

¿Por qué se convirtió en una adicta?
Tuve un incidente y a partir de ello, en lugar de recurrir a un experto, porque me creía muy fuerte, comencé a automedicarme para no pensar en mi desgracia. Y, cuando descubrí el alcohol, dormí esa noche y la siguiente y así pasaron más de 20 años de dolor, de tristeza, de pena, de vergüenza y de alcoholismo.

¿Y podía trabajar?
Sí, era lo que se llama un alcohólico que funciona. Nunca falté un lunes a trabajar y nunca probé un trago sino hasta el viernes. Pero el fin de semana no paraba, estaba sin dormir y sin comer.

¿Entonces el alcohólico no es el que bebe todos los días?
No, no todos los días ni debajo del puente. Es la persona que tiene la dependencia, que funciona solo sabiendo que tiene la droga ahí. Hay gente que toma todos los días pequeñas dosis o hay quienes toman después del mediodía --porque eso es más decente, dicen-- mientras otros se amanecen. Pero, por ejemplo, mi marido me acompañaba con unos tragos y él no era adicto.

¿Cuál era la diferencia?
Que él podía dejarlo sin mayor problema; yo no, yo seguía.

¿Qué fue lo que la motivó a recuperarse?
Un martes me miré al espejo, estaba sobria y lo que vi fue un animal asustado, herido. Lo que hice fue llamar a mi marido --que estaba fuera de Lima--. Me preguntó: "¿Ahora qué hiciste?". Y yo le respondí: "No, esta vez quiero ayuda". Se tomó un vuelo y vino a internarme. Mi vida la salvó Alcohólicos Anónimos.

Hay gente que duda de la efectividad de este tipo de instituciones de ayuda.
Si la persona va para complacer a su marido, a sus padres o a la justicia, no va a funcionar. Tiene que ser algo voluntario, de adentro. Uno tiene que sentir la necesidad de estar sobrio o limpio, no se trata de hacerlo por alguien más.

Pero por lo general el adicto no se da cuenta de que está mal, por ello es que la familia es la que lo lleva.
Es cierto, pero no debe ser por obligación, sino a través de una intervención, que es cuando la familia confronta al enfermo --que generalmente va a decir que está bien--, pero al menos este sabe que tiene dónde llegar, una cama y un techo. Y, cuando se sienta preparado para ir a un tratamiento, lo hará de una manera más comprometida.

¿Según su experiencia, la gente se inicia hoy en día más temprano en las adicciones, o siempre fue así y es que ahora se habla más del tema?
Siempre ha sido así, pero lo que sucede es que ahora se tiene más acceso al alcohol y drogas, sobre todo los jovénes. Ahora los chicos del colegio pueden comprar alcohol por ejemplo, en pocas proporciones, sí, pero luego volverse adictos.

¿Qué tan cierto es que uno diga que puede consumir drogas sin que ello lleve a una adicción?
Eso depende del factor familiar. Si tienes una mamá, papá, tío, abuelo u otro familiar adictos, no importa si estás sentado sin probar nada, pues ya estás predispuesto. Y, si pruebas drogas, lo más probable es que te quedes en ellas.

¿Siempre el adicto tiene una historia familiar que lo predispone?
Siempre. Y hablamos de drogas, alcohol, sexo, apuestas, comer en exceso. Todas son adicciones, hasta la computadora...

¿En serio cree que la computadora también lo es?
Que la gente pase demasiadas horas jugando en la computadora o que apueste con las tarjetas de crédito lo son. Hay que tener cuidado con ello.

¿Qué razón le daría a un adicto para que apueste por un cambio?
Que es mentira que se siente bien. Nos sentimos frustrados, atacados, con vergüenza, con rencores. Y el que te diga lo contrario está mintiendo, porque hay que pasar por eso para saberlo. Tiene que pedir ayuda porque no importa cuánto lo intentes: salir de ese hoyo no se puede hacer solo, pues se trata de una enfermedad y se debe tratar como tal.

Más de Eliana
4Es peruana pero radica en Dallas, EE.UU. Llegó a Lima invitada como ponente por Cedro. 4Trabaja en EE.UU., con varias organizaciones, entre ellas el Ejército de Salvación.
4Es una de las fundadoras de La Posada, el primer centro de tratamiento de adicciones creado para hispanos residentes en EE.UU. Además, es fundadora y directora de Miss Eli's Place, lugar donde vive un grupo de mujeres recuperadas de alguna adicción.

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