Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. La designación de Hillary Rodham Clinton como secretaria de Estado ha tenido una aceptación positiva en gran parte del mundo. Mientras que en América Latina, Europa y Asia la mayorÃa de gobiernos califican la decisión del presidente electo Barack Obama de acertada e inteligente; en Medio Oriente los paÃses árabes guardaron moderado silencio, a pesar de la alegrÃa experimentada por Israel.
Pero la misión que le espera a la ex primera dama no será fácil. Ella no solo tendrá que buscar nuevos senderos que permitan una salida diplomática a las dos guerras que libra EE.UU. en Medio Oriente, sino que, además, necesitará asegurar un respaldo internacional que ayude a la administración Obama a superar la recesión que vive el paÃs, amén de restablecer la credibilidad de Washington en temas de interés mundial.
Hoy todos reconocen en Hillary Clinton su capacidad de concertación, su firmeza al momento de defender los asuntos de Estado y su cálculo polÃtico para lograr los objetivos propuestos, lo cual se evidenció durante las primarias del Partido Demócrata. Sin embargo, hay quienes consideran que su inexperiencia en materia diplomática será compensada con los consejos de su esposo Bill y las sugerencias de su amiga, la ex secretaria de Estado Madeleine K. Albright.
Su condición de mujer también le ha permitido ganar el respaldo inmediato de la actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien esta semana dijo que Hillary Clinton es una inspiración para mucha gente, no solo para las mujeres.
Es importante recordar que durante la última década la jefatura del Departamento de Estado estuvo ocupada por dos mujeres (Rice y Albright) y tan solo un hombre (Colin Powell).
Al margen de la sorpresa o satisfacción por la designación, a la administración de Barack Obama hoy le sobran los apodos provenientes de la prensa estadounidense. Ahora se pasó de la 'obamanÃa' a 'clintonianos', debido al alto número de funcionarios de primer nivel que prestaron servicios durante el gobierno de Bill Clinton.
También se dice que con la llegada de Obama se fueron los 'petroleros' y llegaron los 'bancarios', en alusión directa a los funcionarios designados hasta el momento por el presidente electo.
FORTALEZA DE MUJER
Los gestos de respaldo en favor de Hillary Rodham Clinton se deben a que es una mujer con trayectoria propia. Su posición centrista dentro del Partido Demócrata le permitió ganarse el respeto de los polÃticos de Washington, que se incrementó sustancialmente al llegar a la Cámara de Senadores en el 2001.
Todos saben de su independencia y sus ambiciones polÃticas, pero también entienden que su apoyo polÃtico fue crucial para que Barack Obama (quien fue su rival polÃtico en las primarias demócratas) ganara la presidencia el pasado 4 de noviembre.
Aún en Washington se recuerdan las acusaciones de 'ingenuidad en polÃtica exterior' que lanzó contra Obama. También sus crÃticas al senador por Illinois por haber dicho que no tendrÃa problemas en reunirse con Fidel Castro; el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; y con los mandatarios de Corea del Norte, Siria e Irán.
Nació en 1947 en el seno de una familia de clase media en Chicago, es hija del empresario textil Hugh Rodham y su esposa Dorothy, una ama de casa. Se casó con Bill Clinton en 1975 y fue la primera dama en Arkansas durante los 12 años que su esposo fue gobernador de ese estado.
En enero de 1993 se mudó con Bill a la Casa Blanca, donde se enfrentó a su mayor prueba personal, cuando se hicieron públicas las relaciones sexuales de su marido con la becaria Mónica Lewinsky. Pese a la rabia, Hillary no abandonó a su esposo.
¿MÃS DE LO MISMO?
Algunos analistas polÃticos, al observar la ausencia de rostros nuevos en el entorno presidencial, han empezado a dudar de las promesas de cambio generacional que prometió Barack Obama durante su campaña. En cambio, otros opinan que el presidente electo ha optado por rodearse de sus amigos de Chicago y aceptar parte de la lista de funcionarios experimentados sugerida en privado por Bill Clinton.
A pesar de las crÃticas o los apodos periodÃsticos, lo cierto es que Barack Obama viene formando un equipo de primer nivel antes de pisar la Oficina Oval. La elección de John Podesta, ex secretario general de la Casa Blanca de Clinton, para liderar el equipo de transición, asà como la designación del representante por Illinois Rahm Emanuel, ex consejero de la administración Clinton, para ser secretario general de la Casa Blanca, habla de sus preferencias.
La incorporación como secretarios de Hillary Clinton (Estado), Timothy Geithner (Tesoro), Bill Richardson (Comercio), Janet Napolitano (Seguridad Interna) y Eric Holder (Justicia) demuestra la influencia directa del ex presidente Bill Clinton. La designación de James Jones como asesor en Seguridad Nacional y, sobre todo, de mantener en el cargo a Robert Gates en el despacho de Defensa revelarÃa una concesión partidaria hacia los republicanos.
La habilidad polÃtica de Ba-rack Obama quedó demostrada esta semana cuando, adelantándose a las crÃticas, dijo que no siempre todos pueden estar conformes al momento de las designaciones, pero afirmó que es "un creyente a pies juntillas en personalidades fuertes y opiniones firmes, que es como se generan las mejores decisiones".
El presidente electo agregó que desde el primer dÃa que ocupe la Casa Blanca buscará fomentar un debate enérgico y constructivo entre sus asesores.
Mientras tanto, los lÃderes demócratas y republicanos del Senado de EE.UU. elogiaron la selección del equipo de seguridad nacional del gobierno entrante y se comprometieron a trabajar de forma expedita en su proceso de confirmación.
DISTINTAS VOCES
Stephen Hess, profesor de la Universidad George Washington en materia de transiciones presidenciales, opinó que Barack Obama está actuando inteligentemente. "Es fácil deducir que esto va a ser una repetición de la administración Clinton, pero no hay manera de que esto suceda".
Martha Kumar, analista de la Universidad Towson, comentó que con una economÃa en recesión, no elegir gente con experiencia serÃa una locura. Steve Zunes, profesor de la Universidad de San Francisco, advirtió que la designación de Hillary Clinton tendrá ciertas dificultades en paÃses del Medio Oriente, pues apoyó la guerra de Iraq, las amenazas contra Irán y la ofensiva de Israel contra el LÃbano.
Temen ataque con armas biológicasLa Comisión de Prevención de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva y de Terrorismo afirmó que "el margen de seguridad de EE.UU. se está reduciendo y no aumentando".
Recomendará a Barack Obama nombrar a una persona en el Consejo de Seguridad Nacional para que coordine las polÃticas de inteligencia y de exteriores relacionadas con la lucha contra la proliferación de armas nucleares y biológicas.
Se reconoce que los grupos terroristas aún carecen de la capacidad para crear armas a partir de agentes patógenos o armas nucleares. Al Qaeda es el único grupo terrorista que se cree que intenta efectuar un ataque nuclear contra EE.UU.