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ESPECIAL. EL URIBISMO EN CRISIS

La reelección se aleja

Pese a su alta popularidad, Álvaro Uribe se quedó, por ahora, con las ganas de volver a ser presidente. Los escándalos lo sobrepasaron

Por Susan Abad. Corresponsal

BOGOTÁ. La distancia entre Álvaro Uribe y un tercer mandato presidencial, como reza la ranchera, "es cada día más grande". La intención de volver a "cambiar un articulito de la Constitución" (expresión que utilizó Uribe refiriéndose a la modificación que se le hizo a la Carta Magna en el 2004 y que le dejó ser reelecto en el 2006) que le permita ser reelegido en el 2010 quedó prácticamente enterrada, luego de que la caída de las llamadas 'pirámides' rebasaran un vaso que se llenó de traspiés a lo largo de los pasados meses.

"Aunque la legitimidad del presidente sea alta, que el respaldo en la población sea elevado, la posibilidad de un tercer mandato ya estaba complicada desde hace un año", asegura en conversación con El Comercio Enrique Serrano, internacionalista y profesor de la Universidad del Rosario.

SE CIERRAN LAS PUERTAS
La erosión del Gobierno de Uribe, cuya aceptación entre los colombianos paradójicamente se ha mantenido por encima del 65% en sus 6 años de mandato, puede decirse que se inicia con el llamado fenómeno de la 'parapolítica' que desencadenó en la detención de unos 40 congresistas (entre ellos su primo Mario Uribe) pertenecientes a los partidos de la coalición del Gobierno, acusados de asociarse con grupos paramilitares para hacerse elegir.

Otro revés se lo causó la ex congresista Yidis Medina en abril de este año, cuando acusó al mandatario y a altos funcionarios del Gobierno, entre ellos dos ministros, de ofrecerle puestos públicos para que en el 2004 cambiara su voto en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, y favoreciera el acto legislativo que aprobó el cambio constitucional que finalmente allanó el camino para la reelección del presidente en el 2006.

Medina aseguró que Uribe le garantizó personalmente los ofrecimientos y le propuso un consulado en una reunión que sostuvieron en Palacio de Gobierno. El mandatario se defendió y aseguró que su Gobierno no apela a esas prácticas y que para la aprobación de los proyectos de ley, "lo que se hace es persuadir a los legisladores" pero sin comprar conciencias.

La captura, en setiembre, del hermano del ministro del Interior, Guillermo Valencia Cossio, acusado de favorecer a paramilitares y narcotraficantes mientras ejercía la jefatura de fiscalías en Medellín, volvió a salpicar a Uribe, quien se negó a retirar del cargo a Fabio Valencia como pedía la oposición.

El ingreso, al menos en tres ocasiones, del paramilitar y narcotraficante alias 'Job' y su abogado al palacio presidencial fue otro episodio turbio que le tocó lidiar al presidente. "El Gobierno tuvo que reconocer con cuentagotas que no entraron una sino, por lo menos, tres veces a la Casa de Nariño, y que además de entregar montajes y grabaciones clandestinas para enlodar a un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, ofrecían consejo a funcionarios del Gobierno sobre cómo manejar sus investigaciones de la 'parapolítica'", nos dijo la analista Claudia López.

Luego vendrían los 'falsos positivos': decenas de jóvenes de estratos económicos bajos de todo el país que desaparecieron de sus barrios y fueron hallados meses después en fosas comunes, donde las autoridades los habían enterrado luego que miembros del Ejército los reportaran como subversivos caídos en combate. "Este tema de los falsos positivos dio en el corazón del proyecto de Seguridad Democrática del Gobierno", manifestó a El Comercio el senador del opositor Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro.

MALDICIÓN DE LAS 'PIRÁMIDES'
Pero lo que no pudo hacer la 'parapolítica', la 'yidispolítica' ni los 'falsos positivos' lo lograron, al parecer, las 'pirámides'. "La caída de las 'pirámides' ha ayudado a debilitar la imagen del Gobierno. Ha sido el remate" asegura Serrano.

En efecto, la quiebra en cadena de decenas de empresas captadoras de dinero, que estafaron con aproximadamente unos 800 millones de dólares a unas 200 mil familias, causó tres muertes, decenas de disturbios y el rechazo al Gobierno de estas familias que acusan al equipo económico de Uribe de no prevenir y detener a tiempo el robo masivo.

La caída de las 'pirámides' arrastró consigo el proyecto de referéndum para volver a cambiar la Constitución y reelegir a Uribe, presentado al Congreso por iniciativa de partidarios del presidente que recolectaron alrededor de 5 millones de firmas, en un proceso que se encuentra cuestionado por no estar claro de dónde se obtuvo el dinero para recopilar las rúbricas.

Presionados por sus electores, los congresistas oficialistas de los departamentos de Putumayo y Nariño, donde las 'pirámides' han hecho más mella, se negaron a votar a favor del proyecto de reelección, permitiendo que la Comisión Primera de la Cámara de Representantes negara la ponencia.

Aprovechando el revuelo, algunos líderes aliados al Gobierno --de los partidos Conservador, de la U y Cambio Radical-- han manifestado el retiro del apoyo a la reelección de Uribe y sus intenciones de ocupar la silla presidencial, lo que dejó al mandatario sin mayoría en el Congreso y pocas posibilidades de sacar nuevos proyectos en los casi dos años que le quedan de mandato.

Una encuesta de la firma Inver Gallup y la revista "Semana" reveló hace unos días que si bien la aprobación de Uribe es de un 70%, el 58% de los encuestados dijeron que el país va por mal camino y un 41% no quiere que se lance a una nueva reelección.

El congresista Petro asegura que "está cambiando el paradigma de la sociedad colombiana, quizá motivado por el quiebre mismo del proyecto del 'uribismo'. El modelo económico entró en crisis por la parálisis de las inversiones extranjeras en el país y con un aumento del desempleo y la pobreza. Ya no pueden mostrar flechas hacia arriba. El tema de las 'pirámides', que por pura inacción del Gobierno, ha generado una fuerte oposición en muchas regiones. Todos estos elementos juntos van marcando una pérdida de apoyo popular. El proyecto uribista, al igual que las 'pirámides', se autodestruyó. Uribe ha entrado en crisis".

"Semana" interpretó los resultados de su encuesta: "Los colombianos siguen queriendo a Uribe, pero cada vez más lo quieren solo hasta el año 2010".

PRECISIONES
4Álvaro Uribe fue electo presidente de Colombia en el 2002 con el 53% de los votos.
4Gracias a una modificación en la Constitución pudo volver a postular en los comicios del 2006 y ganar nuevamente la presidencia con el 62,23% de los sufragios.
4Según encuestas, Uribe tuvo en noviembre último una aceptación de 70% frente al 85% que registró en julio pasado, luego de la Operación Jaque que logró el rescate de Ingrid Betancourt y 14 secuestrados más.

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