La historia de Donny Neyra siempre fue color de rosa. Nació y se crió en el Callao, donde soñaba con que alguna tarde serÃa campeón en el Miguel Grau y su nombre coreado en el puerto. Los años pasaron y Neyra se fue a Argentina, aprendió algunas cosas en el fútbol de ese paÃs, pero extrañaba sus costumbres y volvió para cumplir el sueño: jugar en el Sport Boys. Ahà se hizo un rudo defensa central, aun cuando tenÃa el pie derecho de un talentoso mediocampista. Los años siguieron pasando y cuando la vida dejaba de ser color de rosa, llegó el contrato que le devolvió protagonismo. Iba a ir a la 'U' de Guadalupe, Alva, Pereda y Maldonado. Neyra esperó su oportunidad y ganó. Se fueron todos y él se quedó para ser figura. Salió campeón. Fue el mejor jugador del primer semestre 2008. Y cuando la vida se volvÃa a poner color de rosa, llegó una noticia que le paralizó el corazón: Boys, su equipo de toda la vida, descendió.
Con el dolor del corazón, Donny Neyra debe ser esta tarde (3 p.m.) nuevamente figura en Universitario, este Universitario que quiere ubicarse entre los siete primeros para jugar las finales contra la San MartÃn. Al frente tendrá a Boys, ese equipo que no entrena pero corre, que no cobra pero que nadie se atreve a decirle pobre. No solo debe ganar la 'U' y esperar: el escenario perfecto serÃa una goleada ante un club descendido para sumar a favor en la diferencia de goles. Universitario tiene -1 y los equipos que lo anteceden lo superan largamente: Minero (+5), Vallejo (+2) y Alianza Atlético (+9). Neyra, que hizo dos goles el miércoles último, debe volver a hacerlos si quiere salir campeón nacional. A costa del amor a la camiseta rosada.
Sport Boys jugará con tres puntas: Flavio Maestri, Sergio Junior y VÃctor Rossel. Ellos también saben que los goles definen partidos. Y ellos se jugarán uno clave delante de su hinchada, en el Miguel Grau. Será el partido del honor.