El narcotráfico y los remanentes de la subversión están perdiendo la guerra frente a las fuerzas del orden, aseguró ayer el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, quien dijo que prueba de ello es haber recuperado la zona del Vizcatán y capturar cargamentos de droga.
Precisó que si bien se han producido bajas en las Fuerzas Armadas y la policÃa, hay muchos caÃdos de parte de los elementos armados del narcotráfico y los remanentes subversivos que están en algunas zonas de la selva.
"Estamos golpeando el corazón del narcotráfico y los remanentes subversivos. Hay desesperación, tienen pérdidas económicas, pues la policÃa está siendo muy eficiente en detener cargamentos de droga", señaló a CPN Radio.
Reconoció, sin embargo, que se requiere de recursos económicos para enfrentar con más fuerza a dichos flagelos y no solo mediante las armas.
De igual forma se pronunció el director de la PolicÃa Nacional, Mauro Remicio. "Hemos asestado duros golpes al narcotráfico y a los remanentes del terrorismo, y pese a las dolorosas pérdidas en esa lucha, seguiremos cumpliendo con nuestro deber", dijo.
EN DESACUERDO
Sin embargo, el especialista en temas de terrorismo y narcotráfico Jaime Antezana calificó lo dicho por Simon y Remicio como un grave error. "No hay ninguna evidencia concreta para sostener que hoy el narcotráfico está siendo derrotado. No sé en qué se basa el primer ministro. Desde abril las Fuerzas Armadas han recibido duros golpes", comentó.
"La erradicación está focalizada, no es una erradicación nacional que se haga en todos los valles donde está creciendo coca para el narcotráfico. Tampoco han caÃdo los 'barones' de la droga. Entonces, ¿cómo podemos aseverar que estamos derrotando al narcotráfico?", se preguntó.
Asimismo, Antezana explicó que más bien lo que se requiere para combatir al narcotráfico es articular mejor la estrategia, pasar a un programa nacional de erradicación, asà como a planes reales de desarrollo con financiamiento propio para las zonas afectadas por este problema.
EL DATO
Ataque terrorista
El 10 de octubre una emboscada en Huancavelica causó la muerte a doce militares y dos civiles, convirtiéndose en uno de los peores crÃmenes del Perú en los últimos años.