Con el corazón en la cancha y los oÃdos fuera de ella. Los partidos en simultáneo no permitieron especular con resultados ya establecidos. Una fecha en la que se aniquilaron esperanzas de campeonato, revivieron deseos de permanencia y confirmaron que el más regular es siempre el que goza al final. Repase algunos minutos que se vivieron ayer con el lente de la cámara.