Buenos Aires [EL COMERCIO]. La breve historia del humilde Tigre en la Primera División argentina sigue llenándose de episodios épicos. Ayer, otro más: perdÃa 2-0 como visitante en la cancha de Rosario Central, lo empató poco antes del final del primer tiempo con dos goles de Luna y luego apareció Lazzaro para poner el 3-2.
A falta de una fecha para el final del campeonato argentino, Tigre sueña con ser campeón. Tiene posibilidades reales, en gran medida porque Boca Juniors perdió su ventaja de dos puntos. Empató 0-0 con Gimnasia de La Plata y se dejó alcanzar, primero por Tigre y luego por San Lorenzo de Almagro, que goleó a Independiente y ahora, por diferencia de goles, es el puntero.
Incluso Lanús, que derrotó a Vélez, tiene chances de campeonar, siempre que se dé el insólito caso de que ninguno de los tres punteros gane en la última jornada.
En caso de empate en puntos al final del torneo, los dos primeros definirán el tÃtulo en un partido extra. Argentina vive un fin de año de infarto. Y Tigre vive un sueño.