En las horas punta, el tráfico vehicular del Jr. Lampa se torna caótico. Los conductores tienen que aguantar la reducción de los carriles de la vÃa por las obras del Metropolitano y los paraderos informales de taxis y colectivos que no respetan las zonas rÃgidas. Por si eso fuera poco, tres badenes dejados por las obras obligan a reducir la velocidad, aún más, al llegar a las esquinas.