Por Lorenzo Helguero. Escritor
De niño, por alguna razón que nunca supe descubrir, era simpatizante de la 'U', pero no veÃa ningún partido. Ya en la universidad, tal vez por la influencia de algunos amigos, me fui interesando cada vez más en el fútbol local. Si antes era solo simpatizante, me convertà en hincha acérrimo de la 'U'. VeÃa todos los partidos, me compré mi polo crema, mi gorrito, la vincha de rigor.
Nunca he sido de ir mucho al estadio: la primera vez que fui a ver un clásico me compré en la tribuna de Oriente un sándwich de pollo de a sol que casi me manda al hospital. Pero todos los domingos me sentaba (con el polo crema colgado de la silla como una bandera) a ver los partidos de la 'U'. Los fines de semana cobraban más sentido porque sabÃa que iba a ver a mi equipo favorito. Realmente un equipazo.
De todos los jugadores, habÃa uno que llevaba el 22 en la espalda y la crema en el corazón: el 'Puma' Carranza. Qué manera de imponer respeto en la cancha, qué manera de meter la pierna, de quitarle la pelota al rival. Siempre quise pensar que si a los de la 'U' les decÃan 'gallinas' era porque ponÃan huevos. Y el 'Puma' parecÃa poner el doble. Aunque la 'U' estuviera perdiendo, Carranza se ponÃa el equipo al hombro y daba incansables muestras de coraje. De valentÃa. De pura garra crema.
LA LLAMADA INOLVIDABLE
Una tarde yo estaba enfermo en mi casa y de pronto recibo una llamada: era un amigo que habÃa ido al Jockey Plaza con su enamorada y habÃa comprado unos polos en el stand de la 'U'. AhÃ, firmando camisetas, estaba el 'Puma', pero yo no lo sabÃa. Mi amigo me dice de pronto: "Esta es la llamada más importante de tu vida". Yo pensé que mi amigo se habÃa encontrado con R, una chica de la que en ese entonces estaba enamorado pero no me daba bola, y de alguna manera él la habÃa convencido para que me llamara. Pero no. "Hola, Lorenzo, ¿cómo estás?, te habla el 'Puma'". Primero pensé que se trataba de una broma, pero inmediatamente después me di cuenta de que efectivamente estaba hablando con él: la voz del 'Puma' es inconfundible. Hablamos quince segundos a lo mucho, pero fue espectacular. Efectivamente, fue una de las llamadas más importantes de mi vida.
El 'Puma' jugó en la 'U' y solo en la 'U'. Pudiéndose ir a otro equipo, otro paÃs, eligió el amor a la camiseta y no el amor al billete; actuó de la misma manera que Lolo Fernández, ese otro gran Ãdolo crema. SerÃa justo y necesario que en unos años el estadio Monumental cambie su nombre por el de estadio 'Puma' Carranza. SerÃa el mejor homenaje para el eterno '22'.