Por Jaime Cordero C. Periodista
Fieles a su condición de peruanos, nuestros directivos han esperado hasta lo último para hacer lo que finalmente todo el mundo les reclamaba como única salida: han accedido a conversar, se han puesto razonables y hasta parece que hay un documento firmado por el IPD y la FPF que va camino a la sede de la FIFA en Zúrich. No tenemos idea de si será suficiente para sacarnos del hoyo que representa la suspensión, pero al menos es una buena señal. Hace tiempo que no veÃamos ni eso.
Luego habrá tiempo de preguntarnos por qué demoraron tanto. Ahora, simplemente queda saludar una serie de gestos: Burga y la FPF cedieron al aplazar la asamblea de bases, Woodman y el IPD dejaron la postura de indiferencia (ese "a mà qué chu..." tan chocante) e incluso los clubes, representados por Rafael Rizo Patrón, han asumido un digno papel de mediadores. Aquà no se trataba de que alguien cediera. Para salir del pozo todos tienen que ceder. Es eso o nos quedamos sin fútbol. Sobre la hora, parece que estamos todos entendiendo.