Por Andrea Castillo Calderón
Con la llegada de la temporada de verano, miles de limeños se dirigen hacia las playas ubicadas en el extremo sur de la ciudad. La oleada de visitantes, empero, no viaja sola, viene acompañada de un notable incremento del número de emergencias que deben atender los bomberos voluntarios.
Solo entre enero y marzo, los hombres de rojo atendieron 24.000 llamados de ayuda en Lima e Ica, 19.454 de los cuales fueron por emergencias médicas y 1.423 por accidentes de tránsito, según reportes de la Central 116 del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP).
Para cubrir la demanda del servicio, la Dirección Departamental Lima Sur del CGBVP pondrá en marcha desde mañana el Plan Verano 2009.
La iniciativa, que es distinta a la operación que organizan la Municipalidad de Lima y la PolicÃa Nacional, moviliza ambulancias, unidades de rescate y carros contraincendios hacia los puentes de la Panamericana Sur.
Con esta estrategia, los bomberos buscan acortar distancias y reducir el tiempo que demandarÃa llegar al lugar de la emergencia con unidades provenientes de Chorrillos o Surco, comentó Rafael Calvo Campos, jefe de la Comandancia Departamental Lima Sur del CGBVP.
El plan complementa el trabajo de las estaciones de bomberos ubicadas entre los kilómetros 35 y 135 de la Panamericana Sur, que deben ser las primeras en responder.
BOMBEROS DEL SUR
Se trata de cien kilómetros crÃticos que son atendidos en varios tramos por las compañÃas San Pedro de LurÃn 129, Punta Negra 125, Chilca 133 y San Pedro de Mala 111, las cuales prestan servicio a pesar de serias limitaciones de logÃstica e infraestructura que las aquejan desde su fundación, hace más de una década.
Este Diario comprobó que, a pesar de contar en sus patios con los tres vehÃculos básicos para atender emergencias (unidad médica, de rescate y vehÃculo contraincendios), las condiciones de la flota no son las mejores. La San Pedro de LurÃn 129 tiene el vehÃculo contraincendios fuera de servicio por falta de llantas. El tanque de agua de la bomba Grumman de los años 80 de la compañÃa de Mala tiene más de veinte goteras, mientras que el camión contraincendios de la estación Punta Negra 125 lleva tres meses en el taller por falta de repuestos. En su reemplazo cuenta con una bomba prestada por la estación Garibaldi 06 de Chorrillos.
Las compañÃas de los balnearios solo cuentan con un conductor rentado por el CGBVP, que labora en turnos de ocho horas. Sin chofer ni bomberos con autorización para conducir las unidades, la estación sale de servicio.
Realidad diferente es la de Miraflores 28, La Molina 96 y la compañÃa de San Isidro, que cuentan con conductores pagados por las municipalidades de sus respectivos distritos.
En los balnearios del sur, la situación es otra. La zona carece de agua potable, lo que obliga a las compañÃas de bomberos a abastecerse con camiones cisterna, explicó el jefe de la tercera brigada de Lima Sur, Javier Blanco.
El extremo sur de Lima --dijo el oficial-- carece asimismo de centros de salud equipados; el hospital más cercano es el MarÃa Auxiliadora, distante 20 km de LurÃn y 60 km de Punta Negra. Si la emergencia ocurre en Mala, se recurre al hospital de Cañete.
SIN TERRENO PROPIO
Como otras compañÃas de bomberos, las de LurÃn, Punta Negra y Mala funcionan en terrenos que no son propiedad del CGBVP, sino áreas municipales cedidas en uso por tiempo determinado. Punta Negra 125 opera, por ejemplo, en el club deportivo del distrito, y San Pedro de Mala 111 funciona en un predio aledaño al camal y colindante con el terminal terrestre municipal (que entrará en funcionamiento en febrero). ¿Y el apoyo de la autoridad municipal? Este por ahora solo es una promesa. El alcalde de Mala, VÃctor Carbajal, lo dice asÃ: "No conozco las necesidades de los bomberos, pero si requieren ayuda, pueden solicitarla".
Quizá la mejor manera en que podemos ayudarlos serÃa evitar, en lo posible, que ocurran emergencias.
Habrá partida para vehÃculos nuevosSegún recordó, la última vez que los bomberos compraron unidades nuevas fue durante el gobierno de Fernando Belaunde. Posteriormente, durante el gobierno de Alberto Fujimori, se recibieron unidades de segunda mano donadas por Japón.
Con esas unidades, el CGBVP dispuso la creación de nuevas compañÃas de bomberos, como las que ahora funcionan en LurÃn, Punta Negra, Chilca y Mala.
El comandante Carlos Córdova Gómez se alejará del cargo a partir del 1 de enero y será reemplazado por Roberto Ognio Baluarte. El oficial fue elegido el 30 de noviembre último.
Ognio Baluarte es actualmente vicecomandante general del CGBVP, cargo que ocupará Juan Piperis Caravasi. Los nuevos cargos deben ser ratificados por la PCM.
Durante la gestión de Carlos Córdova, el CGBVP firmó un convenio con el Ministerio de Salud por el cual esta cartera se encargarÃa de 110 médicos y 110 enfermeras para que presten servicios en las unidades de bomberos. El reciente cambio de ministro dejó la aplicación del acuerdo en suspenso.
SEPA MÃS
Una institución de servicio voluntario
4A lo largo de la Panamericana Sur no solo se encuentran concurridas playas, sino también instalaciones de alto riesgo de incendio, entre ellas plantas de industria quÃmica y dos refinerÃas; sin embargo, la zona carece de agua.
4No solo en el sur los cuarteles de bomberos tienen un futuro incierto. La compañÃa de San Juan de Lurigancho funciona en un terreno que fue cedido por la municipalidad distrital pero cuya propiedad reclama una empresa privada. En Chaclacayo, la compañÃa 115 deberá dejar a fin de mes el local de la Junta de Obras donde viene funcionando. El alcalde Alfredo Valcárcel se ha comprometido a cederles un terreno municipal.
4Las compañÃas también tienen déficit de bomberos. El comandante Jorge Vera, director general de instrucción del CGBVP, indica que más del 50% de nuevos bomberos deja de asistir a su compañÃa antes de cumplir dos años en servicio.
LAS CIFRAS
186
CompañÃas de bomberos funcionan actualmente en el paÃs.
8.500
Es el número estimado de bomberos, pero solo el 20% se encuentra en condición de activo o en servicio.
95.617
Suman las emergencias atendidas hasta setiembre pasado por los bomberos en Lima e Ica. El 90% de ellas corresponde a la especialidad médica (estabilización y transporte asistido de pacientes).