AL DÃA
Por Juan Zegarra Salas. Periodista [Editor]
No creo que suene ingenuo demandar a los empresarios peruanos que en circunstancias adversas, como las que se predicen, tengan consecuencia y defiendan la importancia de la inversión privada. En suma, que no se echen para atrás con sus proyectos que tenÃan previstos o al menos que sus planes no sean recortados de forma dramática sino prudente. Ellos, con sus eventuales temores, pueden estar incubando el efecto multiplicador de una crisis que de todos modos tocará al Perú. Tampoco es admisible -pues resulta irritante el engaño- que algunos representantes gremiales salgan a decir que harán cuantiosas inversiones en el 2009 cuando en realidad lo que tienen entre las manos es un listado de proyectos anunciados durante todo el presente año.
Acaso, me pregunto, si están en condiciones en Confiep, más allá de una eventual foto palaciega con el presidente durante la próxima semana, de decirle al paÃs que tienen un compromiso real para mantener los niveles de empleo, o que apostarán por la innovación tecnológica y la capacitación de su personal en medio de la turbulencia. Ese discurso de compromiso es lo que estamos esperando.