Por Elkin Sotelo C.
Pensar que se quedará de brazos cruzados contento por el 'bi', no va con él. "Hay mucho por hacer", resume. Víctor Rivera, desde el éxito que es un nuevo título en su corta carrera, quiere mostrar lo aprendido en la Copa Libertadores y que la San Martín sea 'tri'. Si usted no es hincha de la San Martín, mejor no trate de detenerlo.
¿Qué diferencia hay entre el título del 2007 y el del 2008?
La diferencia sería que en el Apertura del 2007 fuimos brillantes y en el Clausura nos costó, y este equipo del 2008, con los refuerzos, me tomó un tiempo conocerlos y tras la copa se fueron algunos como Jair Céspedes, Ricardinho, Montes, Ryan Salazar, entonces tuve más espacio para conocer a los otros jugadores.
¿En el Apertura su equipo cae en una debacle cuando la FPF le hace la propuesta de dirigir la Sub 20?
Eso tuvo doble connotación porque los jugadores pudieron entender que si venía otro entrenador para qué se iban a esforzar y decidí quedarme por ellos y creí que era momento de demostrarles fidelidad.
¿Cuánto lo sedujo la propuesta de Manuel Burga?
Era un contrato muy importante, pero en el fútbol un técnico por más que haya hecho una buena campaña en un club, pierdes tres partidos con la selección y se olvidan de todo. No era el momento oportuno. Nunca se me valoró antes cuando trabajé en menores y yo me consideraba un candidato, pero no tenía prensa. Yo logré un tricampeonato juvenil con Alianza Lima, fui campeón nacional Sub 17. Lo curioso es que a la par era asistente en clubes de Primera División desde el 96. En la mañana consumía fútbol profesional, en la tarde trabajaba en menores y en las noches no paraba de capacitarme. Toda mi experiencia dirigiendo desde las ligas hasta clubes de Primera me daba el argumento suficiente para tentar una posibilidad. Pero antes no me la daban.
Ahora que se habla de la ida de Chemo, ¿no le gustaría tomar ese reto de la selección?
Sucede que yo soy una persona que ama a su tierra y todavía se me pone la piel de gallina cuando le doy la mano al 'Cholo' Sotil o a César Cueto. Algunos lo llamarán romanticismo, pero a mí me encantaría ser el técnico que le devuelva las alegrías al país, algún día.
¿Es su objetivo?
Quiero capacitarme más e ir a Europa y luego dirigir en el extranjero con campañas destacadas. Quiero dirigir una selección de cualquier país del mundo. Luego de todo eso, ser considerado para la selección peruana.
Muchos creen que el éxito de la San Martín se da porque los clubes grandes han caído en crisis. ¿Usted qué piensa?
Sería injusto pensar así porque se minimiza el esfuerzo que hacen las instituciones que recién aparecen, que invierten y trabajan con seriedad. Los grandes tuvieron la hegemonía, pero ahora los nuevos hacen las cosas mejor.
Una cosa es dirigir a la San Martín y otra estar en un club grande donde la presión es diferente. ¿Usted estaría listo para asumir en un equipo tradicional?
Pero, ojo, son pocos los que han tenido éxito con equipos chicos. De hecho, también es un objetivo dirigir un grande; muy pocos saben que fui un asistente anónimo en el título de Alianza en el 2001 cuando el técnico era Bernabé Herráez.
¿Cuánto afecta su credibilidad en el plantel el no haber sido jugador profesional?
No tengo ningún complejo por eso. Lo que yo tengo es un pasado netamente futbolístico, de dirigir a todo nivel y me siento muy familiarizado con el jugador de fútbol. No siento el complejo del que no jugó y que es pura teoría, tampoco esa sensación de que "porque jugué lo sé todo". Soy un Víctor Rivera que en adelante tendrá mejor soporte por venir precedido de un bicampeonato.
¿Ahora se puede esperar que la San Martín destaque en la Copa Libertadores?
Claro, tienen que exigirnos eso. Por eso los refuerzos del equipo no serán muchos. Veremos en qué plaza nos conviene jugar; por ejemplo, me gusta mucho el público de Chimbote porque siempre alienta con fuerza al Gálvez.
¿Cómo se va a reforzar la San Martín?
Como siempre, trato de ser muy observador. A mí no me sirve un jugador talentoso que cuando no es tomado en cuenta va regando por detrás de las paredes el tufillo de la discordia para crear su pequeño ejército contra el técnico. Por eso primero me fijo en el tipo de persona que es.
¿Y cree que conseguirá ser tricampeón en el 2009?
Menotti definía a los equipos como participantes, protagonistas y candidatos. San Martín está dentro del lote de los protagonistas porque los favoritos siempre van a ser los grande. Pero es una obsesión ser tricampeones.