Por Rafael Valdizán
Café con leche
Quinto disco de Juanes. En rigor, la versión ampliada de su predecesor, pues no solo incluye la totalidad de "La vida... es un ratico" (con sus quince pistas en estudio), sino que también dispara tres temas inéditos y siete versiones en vivo que ocupan el segundo círculo. Cosa algo extraña, pues por el título de esta producción ("La vida... es un ratico en vivo") podría pensarse a priori que estábamos ante todo el álbum del 2007 ejecutado en concierto, en fin...
Centrémonos entonces en los tres temas inéditos y en la porción en vivo del álbum. Si en "Odio por amor" Juanes exhorta al mundo a cambiar negro por blanco, mal por bien, como una necesidad universal en un planeta al borde del precipicio, de ahí tal vez la necesidad de expresarlo en dos lenguas, pues el estribillo reza: "Es tiempo de cambiar/ it's time to change" (aunque suena algo forzado). En cambio, el colombiano sorprende con "Falsas palabras", en el que se despoja de su traje de chico bueno para mandar a rodar a aquella que no le jugó limpio: "Ya no me jodas más nena te digo/ ya no me jodas más nena con esas falsas... falsas palabras". Y en "Hoy me voy" (a dúo con Colbie Caillat), Juanes reproduce los esquemas de sus duplas conocidas junto con Nelly Furtado.
De los siete surcos en vivo, cuatro son de "La vida... es un ratico", mientras que los restantes son: "Nada valgo sin tu amor" del álbum "Mi sangre" (2004), el 'cover' de "Rebelión" de Joe Arroyo, trasladado de la salsa original a los códigos del pop latino, y la versión en directo de "Hoy me voy" (con la Caillat al lado).
Indie a la venezolana
El indie rock llegó a Venezuela, un género musical que, a grandes rasgos, podemos describir enumerando cosas como arpegios en guitarras eléctricas, voces inocentes e infantiles, y una temática romántica y doméstica en las letras. Uno de los mejores ejemplos es Furia de Buzo Ciego, cuyo disco homónimo cumple a cabalidad cada una de las características mencionadas anteriormente. Por momentos se acercan al último Café Tacvba, en especial a las canciones que compone y canta el tecladista Emmanuel del Real. Aquellos seguidores locales del género lograrán encontrar similitudes con los Electro Z, Abrelatas y Teleférico. Las deudas con ciertas bandas estadounidenses de fines de los años 90 (Pavement, Sebadoh, Superchunk, Death Cab for Cutie) es innegable. Esperemos que Chávez no se moleste. [FMW]
Alma de madera
Ha sido un año muy interesante para la música afroperuana, que nunca antes sonó tan diversa y heterogénea como ahora, con los sucesivos lanzamientos de admirables trabajos refrendados por Gabriel Alegría, Manante e incluso Novalima. Esta aventura en solitrario de Juan Medrano Cotito, colaborador permanente de la gran Susana Baca, no se queda atrás: no en vano se trata de uno de los mejores maestros cajoneros del Perú (el mejor del mundo, según Marc Ribot), que aquí además se revela como un cantante de voz cálida y amable. En este disco, además, destacan las colaboraciones de músicos tan diversos como la cantante de Cabo Verde Nancy Vieira, el pianista portugués Ernesto Leite o el percusionista angoleño Dalu Roger. Ejemplar. [RCA]