Por Daniel Peredo. Periodista
No hay demasiados futbolistas para reconocer. No alcanzan para imaginar un equipo del año. El mejor es Carlos Lobatón. La declaración del juego siempre pasó por él, la transición del balón y el fútbol interlineado. Desde el medio del campo fue el líder de la organización.
Lobatón ha sido regular. Estuvo en 47 partidos de 52 y marcó 13 goles a pesar de ser volante central. Desde su buen posicionamiento es un jugador que va y viene, que coloca pelotas a los compañeros y que remata a gol. No es más el enganche tradicional, retrocedió metros pero igual está cerca del balón y del arco contrario con pausa, desmarque y generación.
Tiene sutileza para el último pase, capacidad en el área para convertirse de volante a delantero y cuando no encuentra un hueco en los muros defensivos le sobra contundencia para rematar. Le pega al balón parado con técnica de balón en movimiento. Su evolución también ha sido sobresaliente en la lucha por recuperar la pelota. Ahora sale airoso en la marca sin recurrir a la falta. Antes hacía un foul y se enteraba todo el estadio.
Hay algunos rendimientos que solicitan mención honrosa. En el arco Leao Butrón es el golero más fiable que tenemos: experiencia, manejo y ubicación. Elegir una defensa completa sería regalar elogios como si fueran caramelos. La selección sufre por encontrar defensores como la gente. Solo una línea para Orlando Contreras. Con aplicación, sudor y carácter se las arregla pese a sus limitaciones.
Donny Neyra fue el mejor del Apertura, pero luego tonteó demasiado. Seis meses tuvo capacidad para pensar, jugar, asociar, rematar y anotar. Luego volvió a ser ese futbolista fastidiado e individualista que trota cuando tiene el balón y camina cuando no lo tiene. En el Clausura sobresalió el argentino Pepe Díaz. Un número '10' clásico que no se movió libre sino que trabajó en función de conjunto: partió desde un extremo haciendo línea con los demás volantes, cumplió el recorrido tapando la salida del marcador rival y recién con posesión de pelota improvisó, inventó y definió.
En ataque el 'Chino' Ximénez habló con 32 goles todos ellos dentro del área. 'Ronnie' Calheira, el 'Checho' Ibarra y Claudio Velásquez no hicieron alardes ofensivos pero tuvieron puntería justa. No hay más.