Por Ítalo Sifuentes Alemán
¿Cuándo cree que puede ponerse fin a la lucha antisubversiva en el VRAE?
Desde el año pasado vengo diciendo que la estrategia no se puede revelar, pues sería dársela al enemigo. Creo que estamos hablando de un mediano plazo. Hay voluntad política para acabar con los remanentes de la subversión, pero lo que falta es la voluntad del ministro de Economía, Luis Valdivieso, porque este año ha cortado 300 millones de soles del presupuesto a las FF.AA. Creo que al ministro no lo asesoran adecuadamente. Cuando las FF.AA. hicieron un presupuesto para ir al VRAE, fue para realizar operaciones en ese lugar, no para mantenimiento de los helicópteros, renovación de equipos, entrenamiento del personal. Los militares no entendemos este recorte, si el ministro no alimenta con las municiones que necesitamos, que son los recursos económicos, esta tarea peligra. Le hago un llamado al ministro para que entienda que la guerra contrasubversiva y la estabilidad del país van de la mano. Si queremos crecer como lo estamos haciendo y salir de esta crisis, debemos tener el apoyo económico. El político ya existe.
En tanto, los terroristas obtienen recursos del narcotráfico.
En la zona del Vizcatán, que la controlaba Sendero Luminoso hasta hace poco, ellos tenían dos fuentes de ingreso: una del narcotráfico y la otra es el cupo cobrado a los madereros por la tala legal e ilegal. No sabemos los montos de los cupos, pero con este golpe que se ha dado a Vizcatán, que forma parte de una estrategia diseñada desde el 2006, se les ha recortado estos suministros.
¿Además de cortarle los insumos para la elaboración de drogas, hay que cortarle el suministro de material de construcción?
Eso es más difícil, pero controlando todo tipo de insumos se les puede quebrar totalmente. La policía y los militares están haciendo un buen trabajo, pero esta guerra es un trabajo de toda la sociedad, es necesario que los industriales tomen conciencia e informen sobre la producción de insumos que pueden estar siendo utilizados por los narcos.
¿Cuántos terroristas se calcula que operan en la zona?
Hay unos 200 narcoterroristas con sus respectivas familias. Se calcula en 1.000 las personas que viven directa e indirectamente de esta actividad. El dinero que reciben es para vivir y sobrevivir, pues no tienen otras fuentes de ingresos. Su entrenamiento supone un consumo de municiones que las obtienen en el mercado o las roban. Podría ser que estén colaborando con otras células ubicadas fuera del VRAE. La subversión fue vencida porque las FF.AA. trabajaron codo a codo con la población involucrada, y eso es lo que hacemos ahora.
¿Las FF.AA. son vistas como violadoras de los DD.HH.?
En la guerra anterior Sendero era experto en denunciarnos por violación de derechos humanos, pero ellos mataban gente, la enterraban y luego la desenterraban para acusar a las FF.AA. de masacre. Esto es real. El año pasado empezó esta nueva etapa de la lucha antisubversiva en Huachocolpa, donde acusaron a militares de ejecuciones extrajudiciales. Después se conoció que había sido un enfrentamiento. Este año, después de que se tomó Vizcatán, aparecen cuatro muertos y ahora han enjuiciado a la patrulla que actuó en acción de combate. Todo esto es estrategia de Sendero.
¿Y la lucha ideológica?
Lucha que se da en las universidades, y es responsabilidad de los partidos políticos combatir en ellas a los senderistas. En los gobiernos de Valentín Paniagua y Alejandro Toledo se abrieron las puertas de las cárceles para que los líderes de Sendero y el MRTA tuvieran comunicación con el exterior y tal vez hasta dieran directivas a sus huestes. Ellos están bien informados porque hasta leen los diarios. El juicio al ex presidente Alberto Fujimori que pasan todos los días por televisión pinta a las FF.AA. como asesinas y no es así. Los individuos que cometieron excesos deben ser sancionados.