Por Guillermo Oshiro
Una simple carta con las firmas de Arturo Woodman (presidente del IPD), Manuel Burga (titular de la Federación Peruana de Fútbol), Iván Dibós (miembro del Comité Olímpico Internacional) y Rafael Rizo Patrón (presidente de la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional) le devolvió al fútbol peruano la legitimidad que había perdido en Zúrich. Una promesa permitió que la FIFA levantara "condicionalmente" la sanción impuesta el 24 de noviembre. Habrá Copa Libertadores, Sudamericano Sub 20, Eliminatorias y cuantos partidos amistosos se le antoje disputar a la selección. La actividad internacional está asegurada para el 2009, pero el retorno al 'estado natural' no cambia en nada el panorama.
Solo la FPF sacó partido de esta engorrosa situación porque ahora la FIFA aclara que se deberán resolver sus problemas de naturaleza legal, sus dificultades en Registros Públicos y el bloqueo de sus cuentas bancarias. Todo ese proceso será "observado" por la misma entidad de Zúrich y por la Conmebol.
En resumen, nuestro fútbol seguirá teniendo los mismos problemas de siempre aunque la FIFA pretenda decir que así estamos bien. A saber:
1. BURGA SE QUEDA. Pese a que el país futbolero no lo quiere ver más en las oficinas de la Videna, el 'doc' cumplirá sí o sí su mandato hasta el 2011, si es que no recorta en un año su gobierno como hace poco anunció. Con él en la FPF no existirá el cambio de timón necesario para el resurgimiento de nuestro fútbol y la informalidad seguirá siendo moneda común. Su figura está desgastada y su descrédito es absoluto. Es una piedra en el zapato para nuestro balompié.
2. LOS MISMOS 'DIRIGENTES'. El camino al progreso seguirá estancado con cabezas como las de Carlos Silvestri (vicepresidente) y Félix Enciso (director), dirigentes premiados por Burga a cambio de ese apoyo incondicional en su carrera reeleccionista. Ambos no son un ejemplo de directivos modelo, incluso son conocidos por no tener al día a los planteles de Municipal y Total Clean, respectivamente. Si en la FPF hay gente así, difícilmente puede exigir los cambios que se requieren para dar el salto.
3. DEPORTIVAMENTE ÚLTIMOS. Los dirigentes no juegan, pero eligen al técnico y le dan las facilidades para trabajar. En este caso la culpa del último lugar en las Eliminatorias no es solo de Chemo del Solar y sus jugadores, sino también de esos hombres de saco y corbata que viven en la Videna. Le tiran la pelota a la casi inexistente Comisión Sudáfrica 2010 de la elección del técnico y de los pobres resultados, pero la misma FPF respalda la continuidad de Del Solar. Es parte de este penoso proceso.
4. CLUBES INFORMALES . Los equipos continuarán debiendo dinero a sus jugadores y los amagos de huelga seguirán siendo pan de cada día, mientras que la mano blanda de la FPF dejará pasar por agua tibia una situación ya insostenible. Además, los clubes profesionales continuarán sin tener campos propios de entrenamiento y la informalidad de nuestro fútbol campeará a todo nivel. Imposible mejorar así.
5. MÁS EQUIPOS. Mientras nuestro fútbol se cae a pedazos y difícilmente soporte un campeonato con dos equipos más, la FPF acepta con agrado la sugerencia de la FIFA de jugar los torneos nacionales con 16 clubes. Lo curioso es que esa recomendación no la toman en cuenta países como Escocia (12), Suiza (10) o Austria (10) porque hacerlo 'mataría' sus campeonatos inventando participantes donde no los hay. La recomendación es para las ligas que tienen más de 16 clubes en Primera, como las de Inglaterra, España, Italia o Alemania. La idea es que con menos equipos los jugadores tendrán menos actividad, no al contrario.
6. COPA ROTA. Si se sigue sin adaptar nuestro calendario al europeo, lo más probable es que nuevamente nos quedaremos pronto sin Libertadores. Mientras San Martín, 'U' y Cristal empezarán la temporada la primera semana de enero y llegarán al torneo con poca competencia, otros clubes como los argentinos llegan armados y con mucho ritmo.