JUNÍN. EN CHUPURO LES DICEN NO A LOS QUÍMICOS
Un aroma extraordinario se percibe cuando uno llega al distrito de Chupuro, ubicado al sur de la ciudad de Huancayo. Allí, el perfume de las hierbas aromáticas compite con el de los manzanos, perales y el de las flores de los árboles de durazno.
La placentera sensación aumenta al observar cuán al alcance de las manos se encuentran esas hermosas frutas, los verdes arbustos y las idílicas flores.
Pero, sin duda, la alegría es total al saber que todo lo que está alrededor es completamente orgánico, que nada allí tiene una pizca de fertilizante o sustancia química.
El pueblo de Chupuro sabe que los agroquímicos causan daños a la ecología y por ello ha optado por realizar acciones concretas con el fin de preservar la forma en que se cultiva allí desde tiempos inmemoriales, es decir, de forma natural.
Así, recientemente se emitió una ordenanza municipal para garantizar el cumplimiento de este objetivo, como bien lo explica el alcalde de Chupuro, Ovidio Nestares Valentín.
Pero eso no es todo. Los pobladores del distrito se reunieron y emprendieron una campaña para evitar que los demás agricultores de la región continúen utilizando los agroquímicos.
"Buscamos que Chupuro se convierta en un ejemplo para los demás productores agrarios. Queremos que la naturaleza ya no tenga los altos índices de contaminación que se registran debido al uso indiscriminado de productos químicos", comenta Nestares.
El trabajo ha venido dando muy buenos frutos. Por eso no es extraño observar lo saludables que lucen las chacras de cultivos de papa, maíz, quinua, kiwicha, habas, alverja, entre otros productos, en la zona. Además, y emulando a Chupuro, la Municipalidad Distrital de Carhuamayo, en la provincia de Junín, ha emitido una ordenanza municipal que prohíbe el expendio, comercialización y almacenamiento de productos químicos en la jurisdicción.
HABLAN LOS QUE SABEN
Amelia Castañeda es una ejemplar agricultora ecológica y activista de la causa. Ella es franca al señalar que cultivar con abono orgánico requiere un poco más de trabajo y tiempo, pero que vale la pena porque sabe que la recompensa es grande. Los alimentos crecen saludables, pueden venderlos a mejores precios y no se descuida la naturaleza.
"Yo me dedico a la elaboración de abonos orgánicos como el compost y los bioles utilizando los desechos orgánicos y las heces del ganado y de animales menores como gallinas y cuyes", narra Amelia, quien además propicia el cultivo orgánico de frutales en el huerto Jacovito, en Chupuro.
Por su parte, Nicolás Santana Baltazar, agricultor de Chupaca, sostiene que la iniciativa de los pobladores de Chupuro tratará de ser imitada en su provincia, y cree que lo mismo debería llevarse a cabo en todos los distritos del valle del Mantaro.
Para el coordinador de medio ambiente de los Servicios Educativos, Promoción y Apoyo Rural (Separ) de Tayacaja (Huancavelica), ingeniero Andrés Vílchez Melo, la unión de fuerzas entre las autoridades y los pobladores de Chupuro es un ejemplo de trabajo eficiente en beneficio de la mayoría. Explicó que este ejemplo tratará de ponerlo en práctica en la provincia huancavelicana.