Por Armando Cueto
Antes de pensar en la bolsa de valores como una alternativa de inversión, piense que el año que acaba de terminar será recordado, tanto por los inversionistas de peso como por los iniciados, como el de la mayor crisis de confianza que haya experimentado el mercado de valores. Crisis fundamentalmente externa, vinculada con la debacle financiera internacional que empezó en Estados Unidos a raíz del colapso del sistema hipotecario que desencadenó la bancarrota de varias instituciones financieras y mantuvo en zozobra a una serie de mercados emergentes, entre ellos, la Bolsa de Valores de Lima (BVL).
La inversión en la bolsa, contrariamente a lo que unas personas creen, no es una cuestión del azar o la buena suerte. El juego de la bolsa posee sus fundamentos económicos en el análisis de los hechos financieros, contables y de gestión de las empresas que listan en este mercado. Esto, sumado al entorno macroeconómico, resulta fundamental para saber manejar los riesgos que nos permitirían operar con un relativo éxito. En este sentido, nuestro país, como lo reconoce la mayoría de analistas, cuenta con una situación macroeconómica con perspectivas positivas, que da soporte para que las empresas tengan un buen margen de maniobra ante la crisis internacional.
Sin embargo, para Pablo Leno, gerente de Ventas y Trading de la Sociedad Agente Celfin Capital, la bolsa limeña ha sido extremadamente castigada, ya que la mayoría de las acciones que forman el índice general --donde se consideran los 35 valores más representativos del mercado-- están infravaloradas. Esto, a su entender, porque existen papeles muy baratos. Pero eso no significa que estos no puedan seguir cayendo, porque el motor que está movilizando a las bolsas es la desconfianza y la incertidumbre, lo que redunda en mucha volatilidad. Es decir, la bolsa limeña, como todas, se está moviendo más por factores irracionales que por fundamentos propiamente dichos.
ALGUNAS REACCIONES
Es importante señalar que la Bolsa de Valores de Lima tomó la decisión de rebajar su comisión --en 6%-- de 0,0825% a 0,0775%. Se espera que tanto Cavali como la Conasev sigan el mismo camino para lograr tasas transaccionales más competitivas. También es positiva la exoneración de las ganancias de capital hasta el 2010.
Pero este último aspecto y los esfuerzos por integrar algunos mercados bursátiles latinoamericanos para conseguir un mayor desarrollo son hechos efectivos, mas no necesariamente decisivos: la recuperación de la bolsa limeña depende, en gran parte, de las medidas que adopte el nuevo Gobierno de Estados Unidos en los primeros 100 días.
Para Boris Ljubicic, director gerente del grupo Capital, los valores líderes del mercado peruano han retrocedido a los precios de los años 2004 y 2005, pese a que la mayoría de empresas han venido consolidándose (el pago de utilidades y el reparto de dividendos son un reflejo de la fortaleza del sector privado).
Pero la crisis global afectará a algunos costos. Muchas de las empresas cerrarán el año liberando precios para que la curva del ciclo económico pase de la fase depresiva a la expansiva. Esto significa que veremos nuevos inversionistas en la bolsa. Para los que ya están en ella y desean apostar para recuperar su dinero y además tener ganancias, significa que deberán hacer un esfuerzo e inyectar capital a sus portafolios. Estas nuevas adquisiciones, al cabo de un año y medio o dos años, podrían significar que recuperen no solo el capital invertido, sino una mejor rentabilidad de su dinero a una tasa mínima de 15% anual, porcentaje más alto que cualquier depósito a plazos.
Para Rafael Barrutia, analista bursátil de la agencia Efe, la bolsa limeña seguirá sensible a los acontecimientos de Wall Street y a las expectativas sobre las medidas que tomará el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para estimular la economía y devolver la confianza a los inversionistas que se sintieron decepcionados por la falta de regulación y de capacidad de respuesta ante la crisis financiera por parte de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y la Reserva Federal (FED) .
Barrutia puntualizó que el alto componente (52,31%) de las acciones mineras en el nuevo portafolio del índice general determinará una fuerte influencia del comportamiento de los precios internacionales de los minerales en la plaza local.
Asimismo, espera la recuperación de los precios de las acciones de empresas ligadas a los sectores construcción y a la demanda interna, en la medida en que se ejecuten los proyectos de inversión pública en infraestructura comprometidos en el plan anticrisis y no disminuya la inversión privada.