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SE AFIRMA LA TENDENCIA DEMOCRATIZADORA

La 'ola' de Huntington

Por: Francisco Miró Quesada Rada. Director

Para mí la obra más importante de Samuel Huntington, recientemente fallecido, es "La Tercera Ola: la democratización a finales del siglo XX", en la que analiza, apoyado en una serie de datos, la tendencia democrática que se inició a partir de los años 80 en adelante. Su trabajo fundamentalmente empírico, no descuida el valor cultural de la democracia. Según Huntington, esta democratización obedece a diversos motivos, porque el deseo de los pueblos de vivir en libertad y en regímenes organizados de acuerdo al Estado de derecho, empieza a consolidarse.

Este proceso, que el politólogo estadounidense denomina "ola democrática", se inició en los países de Europa mediterránea como Portugal y España. Continuó en América Latina. Siguió corriendo hasta llegar a los países asiáticos, como Corea del Sur y Taiwán, retornó hacia Rusia y se expandió en los países de Europa Central. África también se vio reconfortada, pero no en todos los países que componen este gigantesco y enigmático continente.

Dice Huntington: "Un siglo y medio después de que Tocqueville observó la aparición de la moderna democracia en América, sucesivas olas de democratización han variado los costos de las dictaduras. Flotando sobre una creciente marea de progreso económico cada ola avanzó más allá y retrocedió en el reflujo menos que sus predecesoras. La historia para cambiar la metáfora no se mueve en línea recta, pero cuando los líderes hábiles y decididos la empujan, siempre se mueve".

Desde luego no es solo un asunto de líderes hábiles, es también porque la mayoría de los pueblos ha decidido vivir en democracia. Es esencialmente un asunto cultural.

Huntington nos habla de "el choque de civilizaciones". Como ha señalado en reciente artículo el historiador inglés Timothy Garton Ash "cuando las grandes potencias ascienden y caen, existe más peligro de guerra: no hoy ni mañana, sino en cuestión de decenios".

Pero me pregunto: ¿Es esto siempre así? En la mayoría de los casos, sobre todo en el siglo XX, las guerras han sido entre estados dictatoriales contra estados democráticos. El ejemplo más saltante fue la Segunda Guerra Mundial y otras focalizadas como las de Corea y Vietnam. ¿En un mundo en donde predomina la democracia, continuarán las guerras? Me parece que es más difícil que estas sucedan, por razones ideológicas y por los mecanismos con los que cuenta la democracia, de diálogo y negociación, para solucionar situaciones límite.

Huntington pecó de etnocentrista al sostener que si a futuro los 'hispanos' controlaran Estados Unidos, la sociedad estadounidense perdería sus valores, sin darse cuenta de que los 'hispanos' somos tan occidentales como los anglonorteamericanos. Nos adecuamos fácilmente a los valores y formas de vida de otras naciones de Occidente. ¿Puede haber algo más occidental que los pueblos latinos, herederos de los universales romanos? Sin latinidad no hubiera existido Occidente.

Más allá de los aciertos y desaciertos de Huntington, no cabe duda de que, en general, su inmensa obra es una contribución para comprender la democracia y los cambios recientes en la era de la globalización.

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