En Panamericana Televisión se vive un clima de incertidumbre. Hoy se vence el plazo de tres días útiles dado por la jueza Ana Lucía Campos para que Genaro Delgado Parker cumpla con entregar el canal a la anterior administración vinculada con la familia Schütz, tal como lo ordenó la resolución de la Primera Sala Civil de Lima Norte.
En caso de incumplimiento, según ya lo advirtió la citada jueza, esta dispondrá las medidas coercitivas que la ley autoriza. Eso significa que podrá ordenar el descerraje y la intervención de la policía para ejecutar la sentencia de la nombrada sala que declaró nula la medida cautelar que otorgaba la administración de la empresa a Delgado Parker.
Ayer no fue posible comunicarse con Federico Castro, abogado del referido empresario, para conocer qué medidas se adoptarán ante el vencimiento del plazo.
Sin embargo, según algunas versiones cercanas a la actual administración, la opinión de Delgado Parker parece que sigue siendo la misma: no está dispuesto a dejar el manejo del canal de la avenida Arequipa.
El empresario, como se recuerda, dijo que la jueza no podía ordenarle que entregue Panamericana a quienes, según él, son extraños y ya no forman parte del directorio del canal.
La resolución de la jueza exige no solo la entrega de documentación financiera, administrativa y todos los equipos y bienes de Panamericana Televisión a la nueva administración, sino también un informe de la gestión de Delgado Parker durante los años en que tuvo las riendas del canal.
PODRÍA HABER VIOLENCIA
Tampoco se pudo obtener las declaraciones de Carlos Tapia Martínez, abogado de los Schütz. Se supo, no obstante, que confían en que las autoridades judiciales finalmente les devolverán la administración una vez que se cumpla el plazo.
Entre los trabajadores del canal existe la idea generalizada de que la ejecución del fallo se efectuará de manera violenta como sucedió cuando Delgado Parker asumió la administración en febrero del 2003.