El guachimán Rafael Rojas Núñez (29) insistió ayer en que Aurelia Tenorio Humareda (78), la mujer a la que asesinó, era su pareja, y afirmó que "se le pasó la mano" al asfixiarla cuando tenían relaciones sexuales en el domicilio del primero en Zárate.
Rojas, quien fue interrogado cuatro horas por una fiscal y agentes de Homicidios, reveló que cuando la mujer empezó a gritar, le apretó el cuello, pero como no se callaba, la sofocó con una bolsa plástica.
Luego puso el cuerpo en un tanque de agua en desuso, al cual le colocó cemento y arena. El crimen ocurrió el 23 de diciembre, pero recién fue descubierto el 3 de enero luego de que la hermana de él, Stefani Rojas (25), y su cuñado Marlon Linares de la Vega (35) regresaran a la casa después de las fiestas de fin de año.
El abogado de la víctima, Enrique Tamariz, negó que Tenorio fuera pareja del vigilante y agregó que ella no lo hubiese aceptado. Quizá este la violó, dijo.