Bella, glamorosa y amada por el público, la duquesa de Devonshire prefijó en cierta forma la imagen de Diana de Gales, descendiente directa suya.
Georgiana es la protagonista de "La duquesa", la sensacional película de época sobre una mujer inclasificable. La vida de esta aristócrata británica del siglo XVIII --marcada por los romances, las intrigas políticas y una peligrosa pasión por el juego-- fue una de las primeras en convertirse en materia de la prensa sensacionalista. Todo lo que hacía, decía o dejaba de hacer se convertía en noticia. Y su imagen, transformada por los caricaturistas de entonces, fue tan amada como odiada.
"En cierta forma ella fue una mezcla de Marilyn Monroe con la princesa Diana", dice Amanda Foreman, la autora del 'best seller' en el que se basa el filme. "Era una celebridad y también una figura trágica", agrega.
La más entusiasmada con la duquesa fue la actriz Keira Knightley, quien no dudó en aceptar el reto de interpretarla. "Es un maravilloso personaje --dijo--. Es una idealista que de pronto se encuentra dentro de un matrimonio con un hombre que es todo lo opuesto a ella. A diferencia de Georgiana, el duque no expresa ningún sentimiento hacia nada".
"La duquesa" es una superproducción dirigida y escrita por Saul Dibb. Junto con Knightley podremos ver a Ralph Fiennes como el duque, y también a actores como Charlotte Rampling, Dominic Cooper y Hayley Atwell.