PANTOMIMA. También hay talleres
En el auditorio del Icpna del Centro de Lima la sentencia de Marcel Marceau, el artista francés más representativo de la pantomima, vuelve a cobrar vida: "El silencio no tiene límites, los límites los pone la palabra". Y en este espacio, desde ayer, se libra una batalla sin límites, donde el gesto y el movimiento son las principales armas en este campo de las expresiones.
Se trata del VIII Festival Nacional de Mimo, organizado por la Escuela Experimental de Mimo y que está formada por actores y pedagogos profesionales de teatro provenientes de la Escuela Nacional de Arte Dramático. Hasta el sábado 10 de enero, destacados representantes del arte del silencio como Merendina (Chiclayo) o Édgar Quispe (Ayacucho) o Helio Moshe (Huánuco) subirán al escenario, cada día a partir de las 3:30 p.m., en jornadas maratónicas.
Este festival, que tiene como intención recuperar la condición de arte dramático y colectivo del mimo, tendrá como invitado especial a Jorge Acuña, el maestro de la pantomima nacional que ha exhibido su talento en varios países de Europa. Él se presentará el viernes 9 en este encuentro, en el que también habrá talleres gratuitos tanto para niños como para adultos, a fin de establecer un circuito artístico, pedagógico y experimental entre los profesionales del Perú y de otros países de Sudamérica.