BARCELONA [EFE]. La periodista y escritora española Maruja Torres, galardonada con el Premio Nadal por su novela "Esperadme en el cielo", confesó que los tres años que ha invertido en su escritura han sido un tiempo de "catarsis total".
"Esperadme en el cielo", que publicará en las próximas semanas la editorial Destino, promotora del premio, narra el reencuentro en el más allá de la propia autora con dos de sus más íntimos amigos, ya fallecidos, los escritores españoles Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán.
Enmarcada en la tradición de la novela y el cine de aventuras, la obra narra cómo los tres protagonistas regresan al pasado y visitan los escenarios de su educación sentimental y se desplazan como en un cuento por las calles de Barcelona, de Alejandría o de Madrid.
La periodista reveló que cuando murieron, en el 2003, sus dos grandes amigos, con tan solo unos meses de diferencia, se potenciaron las dos pérdidas. "Se convirtieron cada vez en más insoportables, hasta el punto de que me volví, no loca, pero sí solitaria".
Aunque la idea original de la novela surgió en Alejandría, cuando un grupo de amigos esparció las cenizas de Terenci Moix en la tierra de faraones; Maruja Torres comenzó a escribir el libro en Barcelona y lo concluyó en el Líbano, donde le sorprendió la última guerra con Israel.
En ese viaje atravesado por una "atmósfera mágica", los tres amigos protagonizan "un cuento de aventuras con un final que aunque no es feliz, tampoco es resignado".
En la novela, comentó Torres, "se mezclan la realidad, el deseo, el sueño y la necesidad de compañía, la reflexión sobre la realidad" y sobre ella misma, y todo a través de abundantes diálogos, en los que la autora ha conservado "la forma de hablar de Manolo y Terenci". El relato también ha servido de catarsis para ella por la reciente desaparición de su hermana.
Al premio Nadal, que está dotado con 18.000 euros y que se entrega en una cena de gala en la noche de reyes que se prolonga hasta la madrugada, se habían presentado casi 300 originales provenientes de toda España, de diversos países europeos y varios latinoamericanos.
El finalista de esta 65ª edición del premio barcelonés fue el vallisoletano Rubén Abella con "Libro del amor esquivo", que relata tres historias que suceden en el Madrid urbano y donde se proyecta la falta de amor..