FRONTERA ENTRE ISRAEL Y GAZA. El helado viento del Medio Oriente penetra en los huesos, mientras el brillo del cielo azul empieza a nublarse. La montaña desde donde se ve Gaza está repleta de periodistas de todo el mundo y los edificios de la franja asoman cual mobiliario de una tragedia puesta en escena.
Desde aquí, hasta donde el ejército israelí permite llegar, no se ve gente, pero se sienten explosiones, se ven helicópteros que lanzan cohetes sobre la franja. Un dirigible está en lo alto de la zona y desde allí comunica el momento exacto en que Hamas dispara los misiles Qassam contra el sur de Israel.
Allí en esta franja de cuarenta kilómetros de largo por quince de ancho, donde viven un millón 200 mil personas, hay solo una decena de extranjeros.
El español Alberto Arce es un asturiano de 32 años que--dijo-- entró a Gaza por mar desde Chipre el 20 de diciembre, como parte del grupo internacional de solidaridad Free Gaza. Ahora está en la ciudad de Gaza acompañando a la Media Luna Roja, la versión palestina de la Cruz Roja Internacional.
"Hoy (miércoles), a la supuesta hora del cese del fuego, francotiradores israelíes nos han disparado a matar. Uno de nuestros conductores fue herido. Nos habían informado de un herido, fuimos hacia el lugar, lo recogimos y cuando nos íbamos nos han disparado", denunció Arce en diálogo telefónico con El Comercio.
"A cada momento ocurren cosas y ayer nos dispararon seis veces por la espalda y siete veces más sobre la ambulancia, aun cuando esta tenía las identificaciones de la Cruz Roja. Es lo que nos toca soportar tras la invasión israelí", sostuvo Arce.
El cooperante español manifiesta que solo hay siete extranjeros realizando este tipo de ayuda en la franja de Gaza y son ciudadanos de Canadá, Italia, Reino Unido, Polonia, Grecia, Irlanda y España.
"La tregua es falsa. Yo he oído ráfagas en el campo de refugiados de Yabalia y helicópteros Apache han disparado sobre Rafah, al sur de Gaza, a la hora de la tregua", comentó.
Arce agregó que respecto a las fuerzas israelíes, lo primero que se ve son los tanques Mer-Kava, que es como la valla para las tropas de infantería que están en el lugar.
"El horror que te puedo contar es una entre muchas historias que hay aquí. Por eso no están dejando entrar a periodistas internacionales. El otro día, por ejemplo, entraron a Beit Lahiya, una ciudad del norte, evacuaron a mujeres y niños de todo un barrio y arrestaron a todos los hombres entre 12 años y 45 años, los encerraron en una escuela y los tienen en calzoncillos a cero grados de temperatura. Se calcula que entre tres mil y cuatro mil personas están cobijadas en escuelas de la ONU", dijo Arce.
Sobre la supuesta violación de la tregua de tres horas que se dio en Gaza, Modi Ephreain, vocero de la cancillería israelí en el puesto de comando del Ejército en Sderot, negó tajantemente tal versión. "No hubo ningún disparo ni bombardeos durante las tres horas de cese del fuego", recalcó a El Comercio.